Robert Prevost, nacido en Chiago, Estados Unidos, en 1955, fue elegido el Papa número 267 el 8 de mayo de 2025. Accedió al trono de Pedro para suceder al argentino Jorge Bergoglio, Francisco, con el nombre de León XIV.

Este agustino llegará al Cono Sur en noviembre próximo. Será la primera visita papal en mucho tiempo a la Argentina. La última fue de Juan Pablo II, en 1987, oportunidad en la que también llegó a Paraná. El Pontífice realizará una visita apostólica que incluirá Uruguay y Argentina. Aquí estará entre el 8 y el 11 de noviembre en Buenos Aires, Luján y Córdoba. En el Uruguay, del 6 al 8 de noviembre, en Montevideo, Paysandú y Florida.

Un entrerriano será anfitrión del Papa en uno de los tres puntos que tocará en su gira por Argentina. Mauricio Landra, nacido en Larroque, departamento Gualeguaychú, es obispo auxiliar de la Diócesis Mercedes-Luján. “Recibimos la noticia con mucha alegría y gratitud. Como pueblo cristiano en Argentina, y, por supuesto, como obispo, es una alegría tenerlo al Papa en casa. Sin duda, es un regalo”, contó Landra en diálogo con el programa Puro Cuento de Radio Plaza 94.7.

El religioso aseguró que León XIV tiene muy presente la expectativa que hay en el Cono Sur con su próxima visita de noviembre. “Sabemos que el Papa León es muy conciente de eso. Vivió muchos años en Perú, y tenía un trato muy personal y diario con Francisco. Sabe que Francisco hubiera querido venir al Uruguay, y a la Argentina. Bueno, esto es parte de esa continuidad también. Aunque esta es una iniciativa que toma de modo personal León”, agregó.

-¿Cuál es la importancia de Luján como punto de llegada del Papa?

-Sin duda que es por el Santuario de Luján. Es el santuario nacional, es la casa de todos, y María de Luján es nuestra patrona como pueblo argentino. También responde a una idea religiosa, por decirlo así, como pueblo católico en la Argentina. El Santuario nos representa, y se expresa, por supuesto, en todos los otros lugares marianos y santuarios de nuestro pueblo. Pero también esa relación con nuestra patrona, la Virgen de Luján que hay en toda la Argentina. También hay que considerar un elemento de logística, y es que es algo accesible, fácil para una visita más bien breve. La última visita de Juan Pablo II fue de muchos días, y eso hizo que pudiera visitar varias ciudades.  Aquí seguramente celebrará la Eucaristía delante de la Basílica, frente a la plaza, pero no tenemos los detalles ni de horario ni de actividades todavía.

-En su visita al Uruguay va a tocar Paysandú, cerca de Entre Ríos, su provincia.

-Tal cual. Hace unos días estuve con algunos hermanos obispos del Uruguay. Ellos estaban con la misma ansiedad y alegría para concretar la fecha y el recorrido. En el caso de ellos, además de Montevideo y de Florida, va a estar muy cerquita de Entre Ríos, frente a Colón, en Paysandú. Así que, sin duda, el río Uruguay y el puente, que nunca fueron una limitación, sino un puente entre los pueblos va a ser muy visitado por gente no solo de Argentina sino de otros países.

-¿Cómo evalúa la figura de León XIV?

-El Papa León es un hombre de vida consagrada, porque es un sacerdote religioso agustino. También, misionero, netamente misionero, una opción que hizo desde sus inicios en el ministerio dentro de la vida consagrada, pidiendo incluso ir a servir a tierra de misión en algún sector del Perú. También es un hombre de leyes, un hombre de estudio. Es canonista, ejerció la docencia, la formación sacerdotal, y en su orden, Agustina, también conoció, tuvo la oportunidad de conocer otras realidades en el mundo visitando precisamente a sus hermanos agustinos.  Que sea originario de Estados Unidos, que haya un joven con un compromiso con su fe, nos llena de alegría, de orgullo. Además, de la versatilidad, por decirlo así, en su mirada y en sus palabras. Su encíclica “Magnífica Humanitas” (Magnífica humanidad) nos presenta un poco la propuesta como sucesor de Pedro, como aquel que nos invita a caminar y camina con el fuego de dios, una alegría inmensa.

 

Crisis, pobreza, extranjerización

 

-¿Cómo ve la Iglesia la situación del país, con enorme crecimiento de la pobreza, a pesar de los datos que muestran los índices oficiales?

-Con mucha preocupación, con la necesidad de buscar una paz social que incluya la justicia, que esté orientada a la paz. Publicamos una oración que proponemos rezar para la bienvenida y la estancia del Papa León, y pedimos mucho de esa necesidad de salir de situaciones que nos afligen a todos los argentinos. Hay situaciones de pobreza, de inseguridad y también podemos sumar de injusticias, y algunas de ellas que tienen que ver con la tierra, con la casa común, con nuestro suelo. Pongo como ejemplo estos proyectos de leyes de extranjerización o permitir que se amplíe la extranjerización de las tierras. Nos preocupa y nos preocupa en serio, y hacemos un llamado a aquellos que hemos elegido para que sean legisladores.

-Vuelvo al tema de la pobreza, y a lo que hace la Iglesia: a veces, la acción de Cáritas no alcanza.

-A ver, no solo el caso de Cáritas, sino también otros organismos que trabajan en colaboración con la Iglesia o propios de la Iglesia nos muestran un poco la preocupante situación en varias facetas. A veces, a través de estadísticas, y otras veces, el estar en la vereda y en la calle, viendo a la gente tratando de llegar a fin de mes, la situación de los jubilados, de jóvenes que quieren tener sus posibilidades laborales, del flagelo de la adicción. Solo solo pensar en los números podría condicionar un poquito la realidad. Hablando con nuestras propias familias y nuestros propios vecinos, advertimos que no se llega a fin de mes, que se tiene muchas dificultades para asistir a lo básico, y es preocupante. Los números pueden darnos alguna apreciación, pero no alcanzan.

-A veces la mirada de la Iglesia incomoda al Gobierno nacional.

-No sé si es incomodar. Siempre nuestra misión tiene esta tarea, en primer lugar, por los obispos, por la iglesia misma, con una voz profética. Nos toca hablar con el Evangelio, y que el Evangelio ilumine la realidad de todo lo que nos toca vivir a todos. Entonces, nos metemos en la cuestión social porque es parte de nuestra tarea, no es anexo o accidental. Nos metemos en una realidad donde caminamos en medio de las casas de la gente. La Iglesia camina en medio de las casas de la gente, una parroquia es un ejemplo, y es nuestra tarea no solo tocar el tema, sino comprometernos. Y, bueno, a veces la palabra suena o puede resultar molesta, pero, sobre todo, buscamos, más que la verdad, mejorar el bien común.

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora