Luego de permanecer más de tres meses en el centro de la tormenta mediática y judicial, Manuel Adorni renunció este sábado a su puesto de jefe de Gabinete. Si bien contaba con el respaldo limitado de los hermanos Javier y Karina Milei, el ministro coordinador presentó su dimisión en momentos en que era severamente cuestionado por sus colegas del gabinete y cuando estaba amenazado con ser blanco de una moción de censura por parte del Congreso. «Estimado Presidente: Gracias. Gracias por entender las razones y entenderme a mí: por primera vez desde aquel 10 de diciembre de 2023 estoy yendo en contra de sus deseos. Gracias por esta vez haber aceptado mi renuncia al cargo de Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación», escribió Adorni en la carta que publicó este sábado, poco antes de las 19.

 

Por Damián Arévalo (*)

 

Asistimos al desmoronamiento definitivo del relato con el que La Libertad Avanza engañó a los argentinos.

La escandalosa salida de Manuel Adorni no es un hecho aislado, sino la confirmación explícita de que el discurso de «la casta» y la supuesta superioridad moral de este gobierno fue solo una puesta en escena para saquear el bolsillo del pueblo.

​Hablaban de austeridad mientras se multiplicaban los cargos hereditarios, los sueldos millonarios para los propios y los privilegios para un círculo cada vez más cerrado.

Hoy, la realidad desmiente el ajuste «ejemplar» y expone lo que verdaderamente son: un gobierno sin rumbo, profundamente corroído por internas de poder, donde la ética pública brilla por su ausencia y los favores políticos valen más que el bienestar de la gente.

​Este es el comienzo del fin de una farsa. No había ninguna batalla cultural ni pureza ideológica; lo que hay es la vieja política del privilegio vestida con ropajes nuevos. Quienes prometieron venir a sanear el Estado terminaron montando un mecanismo opaco y corrupto, dándole la espalda al federalismo, a las provincias y a cada argentino que trabaja día a día.

​El tiempo de las mentiras se agota. La realidad y el sufrimiento de nuestro pueblo ya no se pueden tapar con conferencias de prensa ni provocaciones en redes sociales.

La salida del Ejecutivo del funcionario se produjo luego de las críticas que recibió por su presentación televisiva en la que intentó aclarar su crecimiento patrimonial con dinero no declarado, supuestamente, que logró obtener por una inesperada herencia de su fallecido padre y por una inversión en bitcoins cuando ni siquiera era conocido en el ex Twitter. Las explicaciones no convencieron ni a propios ni a ajenos.

 

 

(*) Damián Arévalo es intendente de San José de Feliciano.