Pablo Giannini Álvarez, el fiscal de Estado Adjunto que quedó envuelto en medio de un escándalo marital que trascendió los asuntos de alcoba tras las intervenciones en redes socailes de su exesposa Alina Pérez, quien, entre otros asuntos, puso en duda la legalidad del cobro de una cifra que ubica por encima de los $100 millones en concepto de honorario por haber intervenido como funcionario de la Administración en un plieto que mantuvo el Consejo General de Educación (CGE) y la Municipalidad de Paraná.

El juicio fue sobre el destino de unos terrenos del Parque Berduc. Giannini Álvarez fue el abogado que el Estado designó para pleitar. Según el ordenamiento legal, los abogados de Fiscalía de Estado que intervienen en causas que el propio Estado les asigna, no perciben honorarios profesionales personales: los montos que regula la Justicia van a un fondo común, que se reparte en partes iguales: 50% para la Fiscalía; 50% se distribuye entre todo el personal del organismo.

Giannini Álvarez habría quebrado ese principio de hierro y pidió que le regularan honorarios a su favor y se los depositaran en su cuenta bancaria.

Como en los clásicos culebrones, todo comenzó con una relación amorosa, siguió con un casamiento mu hippie chic, y una luna de miel que duró 40 días, el tiempo que el hijo de Dios pasó en el desierto: al cabo de ese idilio, sobrevino la tempestad. El matrimonio duró un par de meses. Contrajeron enlace en noviembre de 2025. En mayo de 2026 Alina Pérez puso una denuncia por violencia de género contra Giannini Álvarez.

La mujer utilizó las redes para contar su versión de los hechos y dejar mal parado al fiscal de Estado Adjunto.

Giannini Álvarez optó por una actitud silente, y pidió licencia de su función como fiscla de Estado Adjunto.

El lunes 20 de julio, Día del Amigo, Pablo Giannini inició un período de licencia sin tiempo de finalización. El organismo que preside el fiscal de Estado Julio Rodríguez Signes ha ido renovándole la licencia. En los últimos meses, Gianini presentó certificados médicos y está con licencia psiquiátrica. El último permiso, alcanza 15 días de noviembre. No se sabe qué pasará al concluir ese breve período.

En Fiscalía de Estado nadie lo verbaliza, pero hay un runrún que ubicaría al funcionario como una persona no grata. En un audio que viralizó la expareja del fiscal de Estado Adjunto se refiere a sus compañeros de empleo como «esos roñosos». El calificativo estaría relacionado con la pretensión del personal de Fiscalía de Estado de conseguir que aquellos millones que Giannini Álvarez cobró sean repartidos entre todos.

El ordenamiento legal establece que los honorarios que los Tribunales regulan para los abogados de Fiscalía de Estado se reparten así: un 50% va para Fiscalía, el otro 50% se distribuye entre todo el personal del organismo. Pero en el pleito «Consejo General de Educación de la Provincia de Entre Ríos c/Municipalidad de Paraná y otros s/Ordinario”, en el que Giannini actuó como apoderado del CGE, los honorarios habrían ido a una cuenta bancaria particular del funcionario, lo que originó un enojo en Fiscalía de Estado, entuerto que no ha sido resuelto.

 

En uno de los audios del fiscal de Estado Adjunto enviado a su exesposa Alina Pérez, y que ésta viralizó en redes sociales, se escucha que se refiere a sus compañeros de Fiscalía de Estado como «esos roñosos».

El artículo 14° de la Ley N° 7.296 fija de modo taxativo el destino de los honorarios que perciba el profesional que represente al Estado en los juicios en los que resulte vencedor. Dice que el 50% “se destinará a la Fiscalía de Estado, pudiendo su titular disponer de esos fondos de acuerdo a las necesidades del organismo”. Y que “el otro 50% se distribuirá en la forma en que se reglamente, entre los integrantes del cuerpo de abogados de la Fiscalía de Estado”.

Desde que el entuerto se hizo público, el clima de hostilidad en Fiscalía de Estado hacia Ginnini no ha cesado, y por eso el funcionario goza de licencia in aeternum. La nueva ampliación del permiso para ausentarse de su trabajo se extiende hasta fin de septiembre. Es una incógnita qué sucederá con el fiscal de Estado Adjunto al concluir esa licencia. Su silla en Fiscalía de Estado continúa vacía.

 

Pero a Giannini no lo alejó de su trabajo la discusión por el destino de esos honorarios, que defiende a pie juntillas como legal.

El huevo de la serpliente habría que buscarlo en su boda, el 8 de noviembre de 2025, y su posterior proceso de divorcio, que se abrió cuando en mayo último su expareja Alina Pérez lo denunció por violencia de género, cuestión que se tramita en el Juzgado de Familia N° 2, a cargo Ana Cristina Quinteros Fagetti. La separación de la pareja alcanzó la categoría de escándalo público: se contó con las reglas básicas del culebrón a través de redes sociales. Giannini acudió a todas las herramientas judiciales para silenciar a su exconsorte, de momento sin éxito.

Mientras, Giannini Álvarez está en un limbo. Y nadie quiere ser responsable de su suerte.

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora