El Hogar de Cristo, una iniciativa que replica aquí la tarea que llevan adelante en las villas de Buenos Aires los curas villeros liderados por José «Pepe» Di Paola, atraviesa una situación de zozobra económica que lo ha llevado a salir a pedir colaboración económica a la comunidad para continuar brindando servicios.

«El Hogar de Cristo Paraná está atravesando un momento económico crítico. Esto impacta directamente en el sostenimiento de nuestros espacios, donde acompañamos a más de 80 personas todos los días», dicen sus responsables.

En Paraná, el Hogar de Cristo se abrió el 14 de febrero de 2018 y funciona en la Capilla Nuestra Señor de Lourdes.

«Nuestro trabajo es integral, brindamos comida, contención, escucha, acompañamiento en salud mental y oportunidades concretas. También sostenemos una dimensión espiritual, en un clima de familia donde muchas veces vuelve a aparecer el sentido, la esperanza y brilla lo más valioso de cada persona. Cuando los recursos no llegan, no solo se ven afectadas las necesidades materiales. También se debilitan estos espacios de encuentro, de fe y de reconstrucción de la vida. Por eso hoy más que nunca necesitamos el acompañamiento de la comunidad. Porque creemos que nadie sobra, y que cada vida merece ser acompañada en todas sus dimensiones», dicen desde la institución.

Las colaboraciones las reciben a través del contacto : +54 9 3434 72-1021
ALIAS: hogardecristo-
CUENTA: Coop de Tr y F H d C Lourdes
BANCO CREDICOOP

 

 

Cómo surgió el trabajo institucional y de asistencia en Paraná.

El sacerdote Esteban Madrid Páez -que dejó Paraná y se mudó a Italia por estudios, y ahora está de nuevo en la ciudad- salió una tarde a caminar la zona aledaña a la Capilla de Lourdes, ubicada sobre calle 25 de Junio al final, cerca del arroyo Antoñico -«Es increíble cómo el arroyo vuelve invisible a una gran parte de la ciudad», dice- y empezó a encuestar a los chicos para un taller que iba a dictar el Consejo de Educación. En eso estaba cuando se le ocurrió preguntar si había problemas de adicción.

«Y esa tarde, todos, el 100%, me dijo que sí. Desde ese momento empezamos a pensar qué hacer. Empezamos a buscar, a visitar, a preguntar y así conocimos la experiencia del Hogar de Cristo, que nació en las villas de Buenos Aires, y dijimos: ´Por acá es´. Y empezamos», contó.

«Nuestro lema es recibir la vida como viene», define Mariano Martínez, que fue sacerdote y que ahora preside la Cooperativa del Hogar de Cristo.

«El Hogar de Cristo nace de la preocupación de las madres por sus hijos y también de ver la realidad de los barrios cercanos a Lourdes. Tuvimos una visita de gente del Hogar de Cristo de Buenos Aires, con el padre Pepe Di Paola, y en 2018 empezamos a trabajar. Fue una respuesta concreta hacia esta necesidad que había. Atendemos jovenes, pero también adolescentes, y de ambos sexos. En un tiempo también acompañamos a chicas trans. Semanalmente acompañamos a alrededor de 70 jóvenes, entre los cuales hay también adultos, que también están en consumo», ha contado el sacerdote.

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora