Este lunes se reanudó la audiencia de elevación a juicio en la causa por presunto enriquecimiento ilícito contra el exgobernador Sergio Daniel Urribarri, quien cumple condena en la cárcel de Gualeguaychú tras la sentencia del megajuicio de 2022. La imputación alcanza también de manera central al empresario paraguayo Diego Armando Cardona Herreros, considerado por la fiscalía como un testaferro clave para el enriquecimiento del exmandatario. El período investigado abarca de 2008 a 2015.

Y es que, para la Fiscalía, Cardona Herreros puso a disposición de Urribarri la estructura de su empresa Relevamientos Catastrales SA y a su personal para diversas operaciones financieras. Entre estas maniobras se destacan la adquisición de un departamento en el barrio porteño de Puerto Madero, la custodia de fondos en cuatro cajas fuertes, la compra de costosas esculturas de cristal y la adquisición de paquetes turísticos internacionales con destino a Atenas (Grecia), Venecia (Italia), París (Francia), Madrid (España) y Cancún (México).

De la audiencia, que se realizó en los Tribunales de Paraná, participaron los abogados Miguel Ángel Cullen (por Urribarri) y José Velázquez (por Cardona Herreros) y los fiscales Gonzalo Badano y Juan Francisco Ramírez Montrull. El juez de Garantías es Mariano Budasoff.

Budasoff se queda con la causa de enriquecimiento de Urribarri

 

Durante la exposición, el fiscal Gonzalo Badano presentó los elementos probatorios que respaldan el pedido de debate oral. El representante del Ministerio Público Fiscal remarcó que el volumen del enriquecimiento investigado supera los montos estipulados en los peritajes contables -7 millones de dólares-. Al fundamentar, explicó al juez de Garantías Mariano Budasoff: «Nosotros no nos basamos simplemente en la pericia que realizaron los contadores, sino además de todo el resto de la prueba que se ha colectado, tanto evidencia digital y documentos que se han secuestrado o informes que hemos pedido a diferentes empresas a lo largo de la investigación que indicarían que el enriquecimiento no fue solamente el monto que se fija en la pericia, sino también un monto mayor que es de todo el resto de la evidencia que se colectó».

El fiscal precisó que gran parte de la evidencia se obtuvo mediante allanamientos en la vivienda de Rubén Ángel Martínez (en CABA), en Relevamientos Catastrales (en CABA), en la casa de Cardona Herreros (en un country en provincia de Buenos Aires), y en oficinas de escribanas y del contador de la firma.

La firma Relevamientos Catastrales, de Cardona Herreros, funcionó como centro operativo. Sobre la facilitación corporativa, el fiscal Badano afirmó: «Como presidente de Relevamientos Catastrales, que es una de las empresas contratistas del gobierno de Entre Ríos, que figura en otra de las causas que es la causa coima, puso a disposición de Urribarri todo lo que era la estructura de la empresa, tanto para poder guardar dentro de la empresa en calle Córdoba dinero de él en cuatro cajas fuertes que estaban dentro del lugar y también a disposición lo que era el personal de la empresa».

El fiscal expuso el uso sistemático de nomenclaturas codificadas. En los documentos internos se empleaba la sigla «SDU» para Sergio Daniel Urribarri y «DAC» para Diego Armando Cardona. Badano señaló que existían directivas expresas: «Hacen referencia de que no se ponga el nombre de Urribarri, que se utilice en algún tipo de sigla, por ejemplo, PU, para hacer referencia de Pato Urribarri».

Asimismo, se utilizaba una casilla de correo con el nombre «Ayola» para la remisión de pasajes a Urribarri. El 14 de mayo de 2013, Cardona Herreros le escribió por mensaje de texto a Urribarri: «Varios mail a Ayola. Los dos últimos con lo del Mercedes». Por otra parte, Rubén Ángel Martínez, persona de confianza que asistió al casamiento de Mauro Urribarri en Paraná, figuró como titular de vehículos y realizó gestiones antes de acceder a una probation.

La Procuración ventila datos de enriquecimiento de Urribarri

Un departamento en Puerto Madero

Respecto al inmueble en el edificio Zafiro de Puerto Madero, la fiscalía halló un boleto de compraventa de 2008 firmado por Cardona Herreros «en comisión» por 1.227.000 dólares en 29 cuotas de 21.000 dólares. El dato llamativo es que ese año, el boleto fue cedido a Horacio Marín, actual CEO de YPF. No obstante, correos electrónicos con una abogada de Cardona Herreros —donde se consultaba si la cesión de «El Pato» estaba bien redactada y un e-mail con el asunto «Depto Pato»\— confirmaron quién era el verdadero comprador.

En un cuadernillo anillado de 2009 con anotaciones del empresario, Badano aseveró que Cardona Herreros «estaba buscando alternativas para encubrir la operación». Y detalló que, frente a los gastos del inmueble, la solución fue extraer efectivo de las cajas fuertes atribuidas a Urribarri en la calle Córdoba para abonar los impuestos.

En materia digital, dijo que en las computadoras de Relevamientos Catastrales se localizó un bibliorato rotulado «con fibrón las siglas SDU» y un correo del 17 de septiembre de 2008 con la planilla Excel sdu.xls. El archivo contenía registros del 3 de junio de 2008: 20.000 dólares de seña, 41.960 de comisión por departamento, cocheras y baulera, 286.750 de fideicomiso y el asiento «Viaje SDU». También se secuestraron notas de Interamerican Commercial Service dirigidas al gobernador y carpetas de Kriptax S.A. (sociedad integrada en un 25% por Urribarri y en partes iguales por sus hijos).

 

Otras compras que Urribarri no puede justificar

En el amplio detalle que dio el fiscal, se desprenden algunas compras que, para la Fiscalía, Urribarri no pudo justificar. Algunas de ellas, son:

-2008: compra del departamento en Puerto Madero y compra de pasajes a Atenas por 35.350 dólares a través de Julio Alberto (colaborador de Cardona Herreros).

-2009: compra de un reloj Rolex para Analía Aguilera (esposa de Urribarri) por 21 millones de pesos actuales; pasajes a Atenas en clase ejecutiva por 3.000 dólares y facturas a nombre de Julio Alberto por hotel y traslados Buenos Aires-Concordia.

-2010: Inversión de Aguilera en una firma comercial y paquetes turísticos por 110 millones de pesos actualizados. Contratación de viajes a Atenas desde una agencia en Paraguay por 20.648 dólares, itinerarios por París y Madrid, y compra de una moto de agua para la «casa del Lago», en Federación, junto con una banana inflable.

-2011: Viaje a Cancún por 10.701 dólares, tour por Venecia y Cerdeña por 21.424 dólares y compra en Murano de esculturas de cristal (un elefante y seis pájaros, de 45,6 kg) por 2.200 dólares más 7.000 de transporte hasta Argentina. También figura la compra de un Ford Focus por parte de un allegado de la familia Urribarri, entre otras adquisiciones llamativas.

Así las cosas, con la integración de pericias contables, pruebas digitales y documentación secuestrada, el fiscal Badano fundamentó la solicitud de elevación a juicio oral para juzgar el presunto entramado de enriquecimiento ilícito.

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora