Alejandro Miño es sacerdote y almacenero en Villaguay. Es responsable de la Iglesia Fraternidad Misericordia y de la comunidad Santa Teresita del Niño Jesús, una iglesia vetero (antigua, en latín) de larga trayectoria que ahora llamó la atención del catolicismo oficial. La parroquia Inmaculada Concepción, de Villaguay, alertó por su presencia y advirtió que “sus ministros no pertenecen a la Iglesia Católica ni se encuentran en comunión con el Santo Padre, el Papa, ni con el arzobispo de Paraná”.

“En consecuencia, los sacramentos que allí se celebran no son válidos ni son reconocidos por la Iglesia Católica. Por ello, los fieles católicos deben abstenerse de participar de sus celebraciones y actividades religiosas”, mencionó el templo villaguayense. “Esta comunicación -agregó- tiene únicamente la finalidad de brindar una aclaración pastoral a nuestra comunidad y reafirmar la importancia de permanecer en plena comunión con la Iglesia Católica”

Miño salió al cruce de ese comunicado de la Iglesia Católica y consideró “necesario precisar algunos puntos a la luz del Catecismo de la Iglesia Católica y del Magisterio”

 

  1. Sobre la validez de los sacramentos

La Iglesia Católica enseña que la validez de un sacramento no depende de la comunión canónica del ministro, sino de 3 elementos: materia, forma e intención de «hacer lo que hace la Iglesia».

Por eso el mismo Catecismo afirma:

«Los sacramentos de la Iglesia no son cosas… El poder sacramental es, por tanto, el poder del Espíritu Santo en la Iglesia».

«El sacramento obra ex opere operato».

 

Incluso el Catecismo prevé casos de sacramentos válidos pero ilícitos:

«La absolución… aunque sea ilícita, es válida» .

Por tanto, decir «no son válidos» es una imprecisión doctrinal. Lo correcto es: pueden ser válidos, pero ilícitos por falta de comunión,

Y agrega: “Nuestra Iglesia Fraternidad Misericordia y la comunidad Santa Teresa del Niño Jesús tenemos sucesión apostólica por monseñor Carlos Duarte Costa, obispo consagrado válidamente en la Iglesia Católica Romana. La Iglesia reconoce que la consagración episcopal, una vez válidamente conferida, imprime carácter indeleble. Por eso Roma misma reconoce que obispos fuera de plena comunión pueden conferir sacramentos válidos. El caso más conocido son las Iglesias Ortodoxas.

Y señala que en Argentina rige la Ley 21.745 de Libertad de Culto. “Nuestra Iglesia se encuentra inscripta en el Registro Nacional de Cultos N° 7892 del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto. Por tanto, nuestras celebraciones son legales en el orden civil y se realizan en el marco de un derecho constitucional”.

“Coincidimos plenamente en que los fieles católicos romanos deben permanecer en plena comunión con el Santo Padre y con su arzobispo. Y es pastoralmente correcto advertir sobre la ilicitud de participar fuera de esa comunión. Lo que pedimos es que no se confunda ´ilicitud´ con ´invalidez´, para no herir la fe de tantas personas que buscan sinceramente a Dios y para no dar información errónea”.

“Era sabido que esto iba a pasar”, dice Miño en diálogo con el programa Puro Cuento de Radio Plaza 94.7. “Nosotros somos una iglesia católica, no romana. No tenemos nada que ver con Roma. Somos una iglesia vetero, que significa antigua, Una iglesia antigua, así como los ortodoxos. Nuestra iglesia es totalmente legal, nuestros sacramentos son legales, porque somos de rito romano: celebramos misa, hacemos bautismo, casamientos, confirmaciones, damos catequesis. Nada es ilegal. Incluso, mi ordenación como sacerdote: yo he sido ordenado sacerdote por un obispo vetero. Pero no tenemos que ver con Roma. No queremos confundir a la gente. La gente que concurre a la comunidad Santa Teresita, que así se llama nuestra comunidad, es gente que no ha participado nunca en ninguna iglesia. Además, en Villaguay tenemos dos merenderos grandes, damos bolsones todos los meses, ayudamos con medicamento, y trabajamos en los barrios más carenciados”.

-¿No reconocen la autoridad del arzobispo de Paraná ni delo Papa?

-Nuestra autoridad superior es el obispo José Luis Puig. Él es el fundador de nuestra iglesia. En Argentina es una iglesia vetero. Pero no es que no estamos bajo la autoridad del Santo Padre o del arzobispo de Paraná. Nosotros no tenemos nada que ver con ellos. Y eso quiero que quede claro a la gente.  Nosotros no somos de rito romano. Respetamos la autoridad del Papa en su iglesia, respetamos al arzobispo del Paraná,  pero nosotros no tenemos nada que ver.

-¿En qué otros lugares de la provincia están presentes?

-Nuestra casa madre está en La Plata, donde está el obispado. Y después estamos en Mar del Plata, estamos en Chubut, en Capital Federal, y en Entre Ríos, en Villaguay. Yo, como sacerdote, trabajo y vivo de mi trabajo. Tengo un almacén. Además, podemos casarnos, tener pareja. Uno es libre. La vida personal de cada sacerdote de nuestra iglesia es privada. Cada uno vive su vida personal como quiere, mientras respetemos nuestro ministerio y nuestra comunidad. No vivimos en parroquias, como los sacerdotes del rito romano. Nosotros tenemos familia, podemos tener hijos, podemos tener familia. De hecho, nuestro obispo tiene su señora, tiene su hijo y tiene su trabajo. Tenemos pastorales distintas con la Iglesia de Roma. También nuestra forma de vida es distinta. Pero yo no soy un loquito que anda suelto por acá, por Entre Ríos, haciéndome pasar por sacerdote. Tengo toda mi documentación, firmada y sellada. Hacemos un trabajo silencioso a nivel social. Tenemos merenderos, tenemos comedores, tenemos ropero, ayudamos al municipio para las salas de primeros auxilios de acá de Villaguay con medicamentos. Vine a Villaguay porque yo soy nacido acá, y me incardiné en esta iglesia. Además, acá tengo mi trabajo, con mi almacén. No somos ninguna iglesia trucha.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora