La Unión Tranviarios Automotor (UTA), el gremio de los choferes, transita una diáspora producto del irresuelto conflicto suscitado tras el ingreso al negocio del transporte urbano de pasajeros de la unión transitoria de empresas (UTE) conformada por San José SA y Kenia SA, el 7 de diciembre de 2025. El cambio de operador y el fin de la operadora Buses Paraná dejó a la deriva a los 237 trabajadores que dependen de Ersa Urbano SA y Transporte Mariano Moreno SRL.
El 26 de noviembre de 2025 -a días de que San José asumiera la concesión, hecho que ocurrió el domingo 7 de diciembre último- el titular del Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N° 7 de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Claudio Fabián Loguarro, hizo lugar a una medida cautelar presentada por la UTA nacional y obligó a San José a absorber 237 trabajadores de Buses Paraná. Esa medida judicial tiene una dispar interpretación: el sindicato de los choferes pretende su cumplimiento a rajatable; la concesionaria primero discutió la competencia del magistrado y luego enarboló el contrato de concesión, que no prevé la “continuidad” laboral de los choferes.
La discusión se extendió sin resolución -la última audiencia entre partes ocurrió este jueves 11 y pasó a un nuevo cuarto intermedio para el 23 del actual- y en medio la urgencia de los choferes creció al punto de un quiebre con su gremio, la UTA, y el surgimiento de un grupo de Autoconvocados, que procura una resolución con premura.
Mariano Dufour, extrabajador de Mariano Moreno, habló con el programa Puro Cuento de Radio Plaza 94.7 y dijo: “Hace seis meses que estamos sin trabajo. Decidimos participar de las audiencias en la Secretaría de Trabajo para conocer de primera mano qué responde la empresa. Estamos en un embrollo legal: tenemos una cautelar vigente que no está siendo respetada. Hace seis meses que venimos peleándola, tratando de llevar el plato de comida a nuestra casa de alguna manera, y cada vez se hace más difícil y cada vez más insostenible”.
-Hubo un nuevo cuarto intermedio en la audiencia en la Secretaría de Trabajo. ¿Ustedes entienden que va a haber alguna respuesta a ese nivel o es extender la agonía?
-Nosotros fuimos a ver qué está pasando porque sentimos que nos están tomando el pelo. Lo que vemos es que se sientan a acordar la fecha de la siguiente audiencia. Por eso exigimos a nuestro gremio que nos diera un lugar para poder escuchar de qué se habla en estos encuentros. Pero nos vinimos otra vez con las manos vacías. Aunque pudimos escuchar que hay un intento de acercamiento.
-No son 237 los trabajadores que esperan respuesta. ¿Cuál es el número?
-Esa era la plantilla completa de las dos empresas. Pero como el conflicto se estiró, muchos se han jubilado, otros compañeros se han ido a la empresa a trabajar, otros han conseguido trabajo en otro lugar. Ahora hablamos de entre 130 a 140 personas.
-¿Por qué surge el grupo de Autoconvocados?
-Nosotros, como choferes, si bien estamos bajo jurisdicción del gremio, a esta altura estamos cansados, agotados de que todas las semanas supuestamente llega la solución, pero la solución no viene y nos siguen pateando para adelante. Entonces, queríamos escuchar, empezar a movernos desde nuestro lugar como choferes autoconvocados. Estamos realmente cansados. No sabemos qué creer, no sabemos a quién creerle ya, y estamos a la deriva.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

