El juicio por el femicidio de Fátima Florencia Acevedo, ocurrido el 1° de marzo de 2020 en Paraná, entró en su cuenta regresiva. La Justicia fijó audiencia de admisión de evidencias para el próximo 2 de febrero, trámite que será presidido por la camarista María Carolina Castagno.
El único imputado es la expareja de Fátima Acevedo, Jorge Nicolás Martínez, quien cumple prisión preventiva en la Unidad Penal N° 1. A mediados de diciembre último el camarista Gustavo Pimentel dispuso que Martínez permanezca detenido en la cárcel hasta la realización del juicio mediante jurado popular, que se estima para finales de febrero.
Durante el debate del caso en juicio oral, la Fiscalía adelantó que pedirá la pena de prisión perpetua para Martínez.
En una audiencia que se celebró en Tribunales el miércoles 11 de noviembre de 2020, el juez de Garantías Mauricio Mayer dispuso enviar el caso a juicio, tras el pedido de los fiscales, la querella y sin haber mediado objeción del defensor oficial del acusado.
En la audiencia estuvieron los fiscales de la Unidad de Violencia de Género y Abuso Sexual de Paraná, Leandro Dato y Liliana Viviani; y la querellante María Alejandra Pérez. En representación del acusado, que siguió la audiencia de manera virtual, estuvo el defensor oficial Jorge Sueldo.
La fiscal Viviani fue la encargada de informar al juez de los hechos imputados a Martínez, y de las evidencias que presentarán en el juicio. Luego, el defensor Sueldo no manifestó objeciones al pedido de elevación a juicio, por el contrario, destacó que todas las medidas de prueba indicadas por Fiscalía fueron debidamente notificadas.
La Fiscalía le hace tres imputaciones a Martínez: 1) el 31 de enero, en la casa que habitaba junto a Fátima Acevedo, en una relación caracterizada por la violencia, le arrojó ácido muriático en la cara, sin lograr su cometido; en otro episodio, afiló una cuchilla frente a la mujer, con gesto amenazante; también este año, y estando vigente las restricciones impuestas por la Justicia, el 1° de febrero retuvo contra su voluntad a Fátima, con tuvo una relación desde el año 2014 y fruto de la cual nació un hijo; 2) el 2 de marzo, un día después de la presumible muerte violenta de Fátima, Martínez intentó operar con su tarjeta de débito en la sucursal del Bersa de Gualeguaychú y Alsina, sin éxito por cuanto ya estaba bloqueada; y 3) el femicidio ocurrido el 1° de marzo.
Fátima Acevedo tenía botón antipánico mientras permaneció alojada en la Casa de las Mujeres, que depende de la Municipalidad de Paraná. Hasta ese lugar fue derivada luego de la intervención de Fiscalía a raíz de una denuncia por violencia de género de principios de febrero.
El domingo 1° por la mañana salió de la Casa de las Mujeres a encontrarse con su expareja, Jorge Martínez. Habían hablado antes de la posibilidad de comprar un teléfono celular por Mercado Libre, y por eso es que ella salió a encontrarse con su ex, a quien había denunciado por violencia de género. Después de ese encuentro a Fátima no se la volvió a ver sino hasta la mañana del domingo 8 de marzo, cuando su cuerpo fue hallado en un pozo, de 18 metros.
Bronca e indignación
Ese día, el domingo 8 de marzo de 2020, hubo una multitudinaria marcha a Tribunales y se escucharon fuertes reprimendas hacia la labor de la Justicia y de la Policía.
Es que desde 2017 había antecedentes de violencia de género y familiar, con causas tramitadas en el Juzgado de Familia Nº 1 de Paraná. De manera prolongada en el tiempo Fátima daba cuenta de una convivencia marcada por la violencia física, psicológica y sexual de Martínez. La golpeaba cuando se negaba a tener relaciones sexuales, la perseguía. Le decía “si no sos mía, no sos de nadie”. Este año comenzaron las denuncias en la Fiscalía.

El 31 de enero de 2020, en la casa de Martínez, el hombre intentó arrojarle ácido muriático en la cara. Luego, en sentido amenazante, afiló una cuchilla. La Justicia le dictó a Martínez medidas de restricción de acercamiento, que le fueron notificadas el 6 de febrero.
Fátima decidió irse y encontró refugio en la Casa de la Mujer de la Municipalidad.
La mujer acudió nuevamente a la Justicia porque necesitaba sus pertenencias y las de su hijo, que habían quedado en la casa de Martínez, como la tarjeta de cobro de Sidecreer, que la expareja no quería devolverle. Las pudo recuperar con una orden de allanamiento.
La última denuncia la realizó el 11 de febrero, cuando manifestó que Martínez andaba por la zona de la Casa de la Mujer, y que aún quedaban en la vivienda elementos de su hijo por recuperar.
El 20 de febrero Martínez le envió un mensaje a Fátima de San La Muerte.
El 28 de febrero Martínez redactó un mensaje que no envió, en la aplicación de Notas de su celular, como si lo hubiera escrito Fátima: “Nicolás este es un trabajo que si me va bien me van a dar una casa para vivir con mi hijo y me lo descuentan, pero no se qué hago dándote explicaciones”.
El 29 de febrero Fátima fue a la casa de Martínez. Esa noche vecinos escucharon gritos de discusión, que solían ser habituales.

El domingo 1° de marzo Fátima se fue de la Casa de la Mujer y no regresó. Su excuñada fue a llevarle a su hijo (lo tenía por el régimen de visitas establecido por la Justicia) y no la encontró. Según la Fiscalía, en un horario cercano al mediodía, Martínez retuvo en contra de la voluntad a Fátima Florencia Acevedo, la mantuvo oculta en un lugar no determinado con el fin de que continúe en pareja con él. Según Martínez, la despidió esa mañana cuando volvía al refugio.
El lunes 2 de marzo, una amiga de Fátima radicó la denuncia. Ese mismo día, a las 16,33, Martínez utilizó la tarjeta de cobro de Fátima e intentó realizar una extracción de dinero de un cajero de la sucursal del banco Bersa de calle Gualeguaychú y Alsina. La misma estaba bloqueada.
El martes 3 de marzo, a la noche, la Policía allanó la casa de Martínez, secuestró diversos elementos y se ordenó su detención.
El miércoles 4 se recibió el informe de las pericias al celular de Martínez. Encontraron un mensaje de texto escrito en la aplicación Notas el 2 de marzo, modificado y enviado el 3, a la compañera de Fátima que está en la Casa de la Mujer. En el mismo, Martínez se hace pasar por Fátima y le dice que está cautiva e incomunicada a manos de gitanos, que está bien, en un trabajo que va a ganar mucho dinero, y que extrañaba a su hijo. Ese mensaje fue enviado desde el teléfono de Martínez, con otro chip. También se encontró que la última búsqueda en Google fue de fotos de salas de velatorio.
Fotos: Gentileza La Lucha en la Calle
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

