El director del Hospital San Blas, de Nogoyá, Javier Ascúa, vuelve a ser la comidilla de la ciudad por un altercado, grave, que mantuvo con una empleada de maestranza. Esta vez, la trabajadora  llevó el caso a la Justicia: lo denunció por violencia laboral.

Rosa Marina Rueda, personal de maestranza del Hospital de Nogoyá, se presentó el miércoles 10 en los Tribunales para denunciar una situación violenta con Ascúa. Todo ocurrió por cuanto el feriado del 9 de julio cumplió guardia pasiva, y al parecer fue convocada por el director mediante varias llamadas a su teléfono celular que, dijo, había olvidado en casa de un familiar.

Como entendió que había cometido una falta menor al no responder las llamadas, fue donde el director Ascúa  a presentar sus disculpas. Lo encontró «sacado», así relató en su denuncia, se sintió maltratada y, en algún momento creyó que sería agredida, por lo que decidió salir «disparando» del despacho del funcionario. Dejó sentado que sabe que Ascúa tiene mal caracter, y que a quienes peor trata es «a las mujeres».

Ascúa fue noticia días antes de las últimas primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), instancia en la que se presentó como precandidato a senador por Nogoyá por el Frente Creer Entre Ríos. Le ganó la médica Flavia Maidana, con quien tuvo sus diferencias.

Al parecer, un grupo derigentes de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), con el diputado José Allende a la cabeza, haría tratado de «apretarlo». Ascúa había competido en las PASO con la bendición de Allende, pero después terminó malquistado con el legislador y el sindicato.

El incidente, que se conoció a finales de marzo último, sin embargo, no traspasó las paredes del hospital: en la Justicia no se registró ninguna presentación.

Juan Orlandi, secretario técnico del Hospital San Roque, dijo entonces ante la consulta de Entre Ríos Ahora que “algo así pasó. Sé que anduvo el diputado (líder de UPCN, José Allende) y algo de eso pasó”. Orlandi tuvo un pleito judicial con Allende y lo llevó a la Justicia aunque después desistió de la demanda.

El periodista Maximiliano Medrano publicó que “hoy por la mañana, aproximadamente 09:00hrs, un grupo de personas del gremio UPCN, encabezados por José Ángel Allende, intentó por la fuerza mantener una reunión con el director del hospital San Blas, Javier Ascúa. Ante la negativa de Ascúa, que en ese momento no podía, empezaron a recorrer las instalaciones del hospital, tratando de intimidar al personal y directivos, a lo que el director les dijo que en determinadas áreas no se podía ingresar por una cuestión de bioseguridad”.

Aunque esos altercados parecen menores al lado de otras complicaciones que protagonizó Ascúa.

En marzo pasado, se conoció que una investigación de la Justicia Federal derivó en las imputaciones contra cuatro personas: tres médicos y una empleada administrativa. Se sospecha que eran quienes emitían facturaciones «truchas» al PAMI por prestaciones inexistentes desde el Hospital Santa Rosa, de Lucas González. Uno de esos tres médicos es Ascúa.

En el análisis de los documentos secuestrados, sumado a otros testimonios, la Fiscalía detectó que había facturaciones que no se correspondían con prestaciones efectivamente realizadas. Es decir, consideran que le cobraban a la obra social de jubilados y pensionados de la Nación internaciones de personas que no estaban asiladas en el nosocomio, así como otras prácticas médicas e insumos que no tenían beneficiarios.
Por esto, se solicitó al Juzgado Federal de Paraná que se indague a cuatro personas a quienes apunta la responsabilidad de tales maniobras. Se trata de tres médicos que han pasado por la Dirección del hospital y una empleada administrativa. Los cuatro fueron imputados por el delito de Defraudación a la administración pública.
Entre los galenos, se encuentra uno que estuvo durante alrededor de una década en el cargo de director del nosocomio, el bioquímico Marcelo Javier Ascúa, quien ya había sido cuestionado públicamente por la forma en que se desempeñaba. Actualmente se desempeña como director del hospital San Blas de Nogoyá, según publicó el diario Uno.

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.