No hubo acuerdo en la audiencia de conciliación citada este jueves en Concepción del Uruguay por la Secretaría de Trabajo en procura de destrabar el conflicto que tiene paralizada la planta La China de Granja Tres Arroyos SA y mantiene en la zozobra a más de 900 trabajadores. Los directivos de la firma no se hicieron presentes –sólo acudió una gestora legal- y cada uno de los sindicatos mantuvo sus demandas de regularización de la deuda salarial.
La reunión fue encabezada por el delegado de Trabajo Marcos Sebastián Ayerbe, y asistieron Julio Chamorro, secretario general del Sindicato de la Alimentación; Sergio Vereda, titular del Sindicato del Personal de la Industria de la Carne; y en representación de la firma, la abogada Leyla Irungara, que se presentó como “gestora procesal de la empleadora”.
El encuentro concluyó con la declaración de Trabajo de “falta de acuerdo” entre las partes y la apertura de un cuarto intermedio con fecha a determinar.
Trabajo había resuelto mediar en el conflicto. La medida fue adoptada por iniciativa propia del organismo, en ejercicio de las facultades que le confiere el artículo 34 del Decreto Reglamentario 1130/89 de la Provincia de Entre Ríos, sin que mediara pedido de ninguna de las partes involucradas.
«Sin que ninguna de las partes lo solicitara, el Gobierno provincial decidió intervenir para tender puentes en un momento de alta tensión», señalaron desde el Ejecutivo. «Como ya lo hicimos meses atrás, cuando logramos reabrir el diálogo entre la empresa y los trabajadores, hoy volvemos a actuar como garantes del trabajo, la producción y la paz social. Reafirmamos así el rol activo que le cabe a la Provincia en la resolución de los conflictos laborales», agregaron.
Escenario
Granja Tres Arroyos, la empresa que supo ser la mayor avícola de la Argentina, cerró por tiempo indeterminado su planta La China en Concepción del Uruguay, Entre Ríos. La decisión, que sorprendió a los trabajadores, dejó en riesgo unos 950 empleos en un contexto de crisis financiera, recortes operativos y una fuerte caída en la faena diaria, que pasó de 700.000 a 200.000 pollos.
El cierre fue comunicado formalmente, aunque no dio precisiones sobre el futuro de los empleados. En tal sentido, la firma anunció que resolvió “cerrar por tiempo indeterminado su planta de Concepción del Uruguay debido a los constantes conflictos gremiales que paralizaron sus operaciones generando un quiebre en la cadena de producción avícola de la región”.
“En la planta de Concepción del Uruguay se registraron en los últimos meses medidas sindicales inflexibles y desproporcionadas que afectaron la previsibilidad operativa, con trabajadores en constante paro, trabajo a desgano y un altísimo nivel de ausentismo, lo que comenzó a generar un conflicto en toda la cadena productiva”, rezó el documento difundido.
Y agregaron: “Además, se reportaron actitudes violentas y bloqueo por parte de algunos responsables sindicales hacia los trabajadores que manifestaban su voluntad de trabajar para sostener el funcionamiento de la planta y preservar sus fuentes de trabajo. Luego de agotar todas las instancias posibles de diálogo y ante la imposibilidad de garantizar condiciones mínimas de seguridad para operar, la compañía se vio forzada a tomar la difícil decisión de cerrar la planta por tiempo indeterminado, a la espera de encontrar canales de entendimiento que le permitan continuar con sus operaciones en el futuro”.
Al llegar la mañana del martes 26 de mayo, los empleados encontraron los accesos de la planta cerrados con cadenas y candados. Un cartel en la puerta informaba: “El establecimiento permanecerá cerrado por tiempo indeterminado y hasta nuevo aviso. El directorio”. “No puede entrar nadie”, relataron a Infobae quienes se presentaron a trabajar. “No nos avisaron nada”, agregaron.
El deterioro de la situación ya se había reflejado en los últimos meses. La compañía recortó cerca de 400 puestos mediante retiros voluntarios, jubilaciones anticipadas y desvinculaciones, y perdió parte de su red de productores integrados. En paralelo, el volumen de procesamiento se redujo a menos de un tercio de su nivel habitual.
Según datos a los que accedió Infobae, la empresa adeuda a sus trabajadores el 70% de la segunda quincena de abril y la totalidad de la primera quincena de mayo. Este miércoles 27, los empleados se reunieron en las inmediaciones del establecimiento para reclamar la reapertura.
En la planta de Concepción del Uruguay trabajan aproximadamente 950 empleados. En el último tiempo y por la crítica situación de la empresa, GTA había acordado con los gremios (el de la carne y el de la alimentación) un esquema de trabajo de cuatro días semanales. Los lunes no había faena y esa jornada se pagaba al 65% del salario. El objetivo era evitar despidos y cancelar haberes adeudados de marzo.
Sin embargo, las dificultades productivas, financieras y laborales no son nuevas en ese establecimiento. A comienzos de este año, la planta de La China atravesó la paralización más extensa desde 2001, con más de 10 días sin actividad por falta de pago de haberes y bonos, mientras la empresa también adeudaba el aguinaldo de diciembre. Ese conflicto se resolvió con intervención del gobierno provincial. La gestión fue encabezada por el gobernador Rogelio Frigerio y el ministro de Gobierno y Trabajo Manuel Troncoso, que solicitaron la mediación de la Secretaría de Trabajo provincial.
Además, ya en noviembre del año pasado, Granja Tres Arroyos había cerrado de manera definitiva su planta de Becar, también en Concepción del Uruguay. En ese momento, la empresa informó que los 270 trabajadores de ese predio fueron trasladados a La China, ubicada a pocos metros.
La reducción de actividad también alcanzó a otras instalaciones del grupo. En la planta de La Lonja se aplicó un esquema de tres días de trabajo semanales y el pago del 50% del salario en las jornadas sin actividad, de acuerdo con el texto fuente.
Dos semanas atrás también se conoció que la planta avícola Wade, ex Cresta Roja y actualmente propiedad del grupo, había frenado su actividad en un contexto de atrasos salariales y deuda financiera. Según registros oficiales, Granja Tres Arroyos acumula cheques rechazados por $29.333.390.645 correspondientes a 1.813 documentos impagos.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

