El abogado Rubén Pagliotto habló sobre la denuncia que un grupo de policías realizó sobre el manejo ilegal de fondos provenientes de adicionales dentro de la fuerza, y sostuvo que en el plazo de dos años se han esfumado unos 5 millones de dólares, cuyo destino se desconoce.

“Esto es un tema que se arrastra de vieja data pero nadie había tomado cartas en el asunto”, plantea Pagliotto. Y destaca que en una organización jerárquica y verticalista, como es la Policía, dice, “que se haya animado un grupo de funcionarios y funcionarias, sabiendo que el único sostén de vida, porque es un medio de trabajo, a denunciar a sus superiores, es realmente un logro y un mérito que habla muy bien de las personas que hicieron la denuncia, y muy del jefe de Policía actual hasta, digamos, niveles inferiores, pero que integran la plana mayor, porque esto lo sabían. Incluso era conocido por el ministro (de Seguridad, Néstor) Roncaglia. Esto lo sé y lo digo, y lo sostengo porque tengo pruebas”.

El letrado, en una larga charla con el programa Puro Cuento de Radio Plaza 94.7, planteó que tiene las pruebas “para acreditar que tanto dos exdiputados como  el actual ministro de Seguridad, un tiempo antes de asumir, es decir, allá por noviembre, diciembre de 2023, fueron impuestos con lujo de detalles del tema, cómo venía haciéndose esta operatoria, que era una forma de exacción ilegal, de pecular, de disponer de forma irregular, ilegal e ilegítima de recursos públicos”.

La segunda cuestión, apunta, es que se trata de “gente que estaba cumpliendo sus servicios ordinarios, cotidianos, regulares, y era desafectada de su objetivo de custodia, y puesta obligada al servicio de un adicional. Por definición, el servicio adicional es aquel servicio extraordinario que prestan los funcionarios y funcionarias policiales bajo una condición: que estén franco o que ese día no estén de servicio. Por eso son horas adicionales. Son como horas extra. Pero en el sistema policial se llama adicional -detalla-.Bueno, el servicio se hacía, pero aparecían los prestacuentas, eran otros y otras funcionarias de la Policía que, en algunos casos, eran obligados a prestar las cuentas para que allí ingresan los servicios que no hicieron y que hicieron otros, o participaban con algún mendrugo prestando su cuenta, y en algunos casos eran engañados de buena fe”.

Pagliotto habla de los “prestanombres”, en  un esquema de recaudación similar al que se investigó en la megacausa de los Contratos Truchos. “En este caso, aparecían los prestanombre, que eran prestacuentas. Los prestacuentas tenían que ir cada tanto a retirar el dinero en efectivo. Ese dinero se lo entregaban a jefes de calle, que eran, llamémosle, los recolectores de ese dinero malhabido, y luego los distribuían para arriba.

Grave denuncia contra el titular del 911 por los adicionales

Cuando digo para arriba, digo a jefes de más altas graduaciones. Estamos hablando, por lo que nosotros pudimos calcular, que entre los años 2024 y 2025 se esfumaron realmente de una manera ilegítima e irregular más de 5 millones de dólares”.

Dice el abogado que “tenemos absolutamente dos cosas totalmente probadas. Había 7 u 8 ´cuevas´ donde iban a comprar o a vender dólares con esa plata malhabida, en autos oficiales; y ahora nos enteramos que los libros -que no van a aparecer-, que fueron necesariamente pedidos por los fiscales, porque ahí está la prueba, fueron mandados a quemar”.

“Estamos hablando de algo no grave: gravísimo. Esto se parece a los Contratos Truchos. Exactamente igual y peor todavía, porque quienes delinquieron son aquellos que estaban investidos constitucionalmente para darle seguridad a los bienes y a las personas de Entre Ríos”, sostiene.

En el circuito del manejo irregular de los fondos de adicionales, dirá Pagliotto, “había de todo. Estaban los que lo hacían de buena fe, porque creían que existía esa distribución. Estaban aquellos que lo hacían porque, por una cuestión de subordinación en una estructura jerárquica y absolutamente vertical; y están quienes hacían porque se llevaban algún dinerillo. Y hay funcionarios actuales que fueron informados de cómo funcionaba este sistema con lujo de detalles, cómo operaba, cómo se producía, cómo era la sistematicidad de este manejo espurio, de este saqueo espurio de fondos públicos y no se hizo nada”.

Pagliotto destacó el trabajo de los fiscales a cargo de la investigación, Gonzalo Badano y Juan Francisco Ramírez Montrull. “No solamente están actuando bien, con mucha diligencia y eficiencia, sino que realmente están trabajando con mucha vocación y  con un halo de protección para aquellos que son los débiles en la estructura”, destacó.

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora