Durante casi cuatro horas, Luis Miguel Etchevehere, exministro de Agroindustria de Mauricio Macri y la cara más visible del clan familiar que hasta 2010 tuvo la mayoría accionaria de El Diario, declaró ante el juez de Transición Carlos Hugo Ríos en el marco de la denuncia por estafa que entabló su hermana, Dolores, en 2011.
Lisandro Mobilia que, junto a su colega Patricio Cozzi representa a Dolores Etchevehere, habló con Entre Ríos Ahora y dijo que la declaración de Luis Miguel Etchevehere «fue más incriminatoria que defensiva». Y negó que haya habido un acuerdo de no revelar nada de lo que ocurrió en la audiencia, tal como lo manifestó el exministro macrista. «No se pueden ventilar cuestiones familiares íntimas, pero todo lo demás sí se puede contar. En el expediente se tramita una causa que es de conocimiento público», aseguró.
También dijo que en función del maltrato que ha tenido su clienta de parte del resto de la familia Etchevehere van a pedir la intervención de la Unidad Fiscal de Violencia de Género y Abuso Sexual del Poder Judicial. «Entendemos que en esta causa hay una desigualdad manifiesta», aseveró Mobilia.
Respecto de la denuncia en sí, sostuvo que «no hay dudas de que los hechos denunciaron existieron. Etchevehere, sin embargo, hace una interpretación extraña de lo que pasó. La explicación que dio ante el juez fue muy floja. Acá hay una denuncia y lo que puede ocurrir es que conforme avance la investigación se amplíe a otros delitos.
Otra de las partes que participó de la audiencia, y que pidió reserva, hizo su propio análisis del trámite judicial. «Yo no le veo argumentos a la acusación. Etchevehere fue y fijó su posición. Llegó hiperpreparado, y aportó un montón de documentación. Fue muy sólido en sus argumentos. No fue a revolear mierda».
El acuerdo
Desde la posición de los hermanos y la mater familias, se argumenta la existencia de un acuerdo privado de 2018 que habría saldado todas las disputas familiares con Dolores.
El 14 de septiembre de 2018, a las 11, Las Margaritas SA; la empresa que conforma la familia Etchevehere, dueña del campo Casa Nueva, en Paraje El Quebracho, en el acceso a Santa Elena, eje de una disputa judicial intrafamiliar que todavía no concluye, realizó una asamblea general extraordinaria en la sede de Urquiza 1.123, tercer piso, el sitio donde funcionó hasta 2018 la Redacción de El Diario.
La asamblea se concretó con la presencia de “accionistas que representan el cien por cien del capital social y de votos”: Leonor María Magdalena Barbero Marcial; Luis Miguel Etchevehere –representado por su madre Leonor-; Sebastián Etchevehere, Juan Diego Etchevehere y el abogado Santiago Yofre Solanet, “quien concurre en representación de la accionista Dolores Etchevehere conforme poder adjuntado en fecha 7 de noviembre de 2017, escribana Sandra Lampolsky”.
El primer punto del orden del día fue la designación de “dos accionistas para firmar el acta de asamblea”, y fue Arturo Sebastián Etchevehere quien propone “que los accionistas firmantes sean la presidenta del directorio, Leonor Barbero Marcial y el representante de la accionistas Dolores Etchevehere, Dr. Santiago Yofre Solanet”.
El segundo punto fue la “aceptación del acuerdo privado de adjudicacio´n y partición de bienes”.
Dice el acta: “La presidenta del directorio Leonor B.M. de Etchevehere informa que se ha llegado a un acuerdo privado de adjudicación y partición de bienes que comprenden tanto los incluidos en el sucesorio del Dr. Luis F. Etchevehere como los incluidos en las sociedades anónimas que pertenecen a los herederos del causante.
En el caso de Las Margaritas SA, se lee en el documento, “se ha acordado con fecha 31 de agosto de 2018 y registro ante escribano público José Luis Zuffiaurre, Reg 158, una escisión societaria consensuada por todos los integrantes de las SA que cosigna lo siguiente: ´Acordar escisión societaria y/o por otro método legal de separación societaria de Dolores Etchevehere como socia de Las Margaritas SA (a definir de común acuerdo como fuera mencionado precedentemente) por el cual se le otorgará el campo denominado Los Cachorros (387,29 hectáreas divididas en 4 lotes similares) y las parcelas agrícolas 1 Oeste (37,60ha) 2 Oeste (24,29 ha) 5 (67,19 ha) pertenecientes a lcampo denominado Casa Nueva”. Y deja constancia que “la separación se deberá suscribir dentro de los 60 días del presente, adjudicando los mencionados fundos a la sociedad/es de propiedad de Dolores Etchevehere, que está última informará y aportará los antecedentes”.
“A los fines de proceder a la separación societaria (a través de una escisión u otra forma legal elegida entre las partes) de Dolores Etchevehere y Las Margaritas SA, Leonor Barbero Marcial, Juan Diego, Luis Miguel y Arturo Sebastián Etchevehere se obligan a preparar un balance previo de corte, disponer de los títulos de propiedad y antecedentes societarios y labrar un acta de Asamblea Extraordinaria unánime a tal fin y Dolores Etchevehere a ceder la totalidad de sus acciones (12,5% del porcentual accionario, es decir el 100% de sus derechos y acciones) y así proceder a la firma de la separación societaria”, dice el acta.
El documento que los Etchevehere exhiben como certificación de que Dolores no tiene nada para reclamar a la familia señala que Leonor Barbero Marcial, Juan Diego, Luis Miguel y Arturo Sebastián Etchevehere “se obligan al momento de suscribirse la escritura de traslado de dominio de los bienes mencionados a entregar a Dolores Etchevehere los títulos de propiedad de los inmuebles que se separan de Las Margaritas SA”.
“Considerando que en el establecimiento Los Cachorros se encuentra hacienda que fue adquirida a Dolores Etchevehere por los restantes sucesores (Sucesión Etchevehere Luis Félix) como así también por la firma Las Margaritas SA, la adjudicataria otorga en capitalizacióna a partir de la escrituración a Las Margaritas SA este predio por el ´termino de 1 año”, detalla.
Y agrega que por cuanto los tres lotes cedidos a Dolores en Casa Nueva “se encuentran en aparcería agrícola por convenio firmado con anterioridad entre Las Margaritas SA y Cereales Bolzán SRL, es que Las Margaritas SA se obliga al pago el 20 de abril de 2019 de 2 qq (quintales) de Soja a Dolores Etchevehere por cada hectárea efectivamente cultivada, independientemente del resultado agrícola que haya tenido el colono. Al finalizar dicho convenio, la titular del predio Dolores Etchevehere podrá optar por un nuevo contrato con la firma Las Margaritas SA”.
Investigación
La Justicia investiga dos hechos concretos: el primero tiene que ver con la utilización amañada de dos líneas de crédito a tasa subsidiada que la empresa Las Margaritas, dueña del campo Casa Nuestra, eje de disputa de la familia con Dolores, y que al final se utilizó para repartirlo entre los miembros de la sociedad comercial.
La imputación dice que se le atribuye a Leonor María Magdalena Marcial de Etchevehere, Luis Miguel Etchevehere, Arturo Sebastián Etchevehere y Juan Diego Etchevehere, a la primera en su carácter de Presidente, y a los demás en su carácter de Directores de la sociedad Las Margaritas S.A., haber solicitado préstamos al Banco Itaú por U$S 250.000, a tasa subsidiada y con el fin preciso de ser destinados a actividades productivas los que, en lugar de ello, fueron distribuidos entre los miembros del directorio de la firma para fines personales y distintos del solicitado al Banco.
«Todo ello surge de la certificación contable de fs. 112/113, donde constan los montos registrados en el Libro Diario General del Ejercicio Nº 34 de Las Margaritas S.A., cerrado al 31/12/2011, en las cuentas Préstamos Banco Itaú y Cuentas Particulares Directores, por un monto de $1.066.000. La devolución de tales créditos, por parte de la sociedad al Banco, fue pactada en dólares americanos, a una tasa del 8% anual», mientras que los socios de Las Margaritas devolvían a la sociedad el dinero distribuido mediante cheques de pago diferido, en pesos argentinos y a una tasa fija anual más beneficiosa, «por lo que mientras el valor del dólar suba, al igual que – consecuentemente – el costo de las cuotas a pagar al Banco Itaú, las que devolvían los Directores y la Presidenta de la sociedad se mantenían incólumes e incluso perdían valor frente a aquella moneda, al punto tal que la sociedad debió destinar parte de otro crédito tomado por la misma con el Banco de la Nación Argentina por un monto total de $900.000 – otorgado mediante Resolución del Banco de la Nación Argentina del 07/09/2016, y también a tasa subsidiada para afrontar una situación de emergencia agropecuaria para pequeños productores – para saldar las cuotas pendientes de los créditos del Itaú»,
«De esta forma -dice el expediente judicial-, en violación a sus deberes, los nombrados obligaron abusivamente a la firma Las Margaritas S.A., que dirigen y administran, ya que ni los créditos del Banco Itaú, ni tampoco el del Banco Nación – antes referidos – fueron destinados a sus fines y destinos específicos y que hacen al objeto social de la misma, sino que fueron desviados hacia otros objetivos, obteniendo de los primeros un lucro personal indebido».
Imputación Etchevehere by Entre Ríos Ahora
Pero en la causa se les reprocha también el vaciamiento de Sociedad Anónima Entre Ríos (SAER), la editora de El Diario, mediante un sistema de triangulación, del que tomaron parte los hermanos Walter y Viviana Grenón, dueños de la Red Mutual, y que entre 2010 y 2012 tuvieron en sus mayos la mayoría accionaria en el matutino paranaense. También, Luis Alberto Guevara y Germán Buffa, en su caracter de directores de SAER. Todos ellos asociados a los Etchevehere que «obligaron abusivamente a la empresa cuyos bienes e intereses dirigían y administraban, perjudicándola» y poniendo a la venta distintos bienes inmuebles que fueron a parar a manos de la firma Nexfin S.A., que se atribuye a Grenón y a Construcciones del Paraná, conformada por los Etchevehere.
«Tales operaciones contaron con la cooperación imprescindible de Walter Grenón, Luis Miguel Etchevehere, Arturo Sebastián Etchevehere y Juan Diego Etchevehere, en sus dobles caracteres de socios de SAER y de las empresas Arroyo Ubajay S.A. y Nexfin S.A., el primero, y de la firma Construcciones del Paraná S.A., los demás; quienes no solo aprobaron las ventas de aquellos bienes de capital en la Asamblea Extraordinaria de SAER de fecha 21/03/2012, sino que – a su vez – decidieron la adquisición de tales bienes para las sociedades que integran, en connivencia y de previo y común acuerdo con los Directores de SAER, con el objetivo de obtener ventajas patrimoniales personales de tales operaciones, y causar un daño a ésta al dejarla descapitalizada de bienes inmuebles con los cuales garantizar y cumplir sus obligaciones contractuales, comerciales, financieras y fiscales. De tal forma, y por un lado, las firmas Arroyo Ubajay S.A. y Nexfin S.A., ambas bajo la dirección y control de Walter Grenón, propusieron al Directorio de SAER la compra de los inmuebles ya detallados; de la misma forma que también hizo lo propio la firma Construcciones del Paraná S.A., cuya sociedad la integran los referidos miembros de la familia Etchevehere. Una vez concretadas las operaciones de venta de tales inmuebles, el producido fue distribuido, también siguiendo un acuerdo previo, entre Luis Miguel Etchevehere, Juan Diego Etchevehere, Arturo Sebastián Etchevehere, y Leonor María Magdalena Barbero Marcial vda. de Etchevehere, y la Asociación Mutual Unión Solidaria, de propiedad de Walter Grenón, en función de supuestas obligaciones adeudadas previamente a ellos por SAER y en detrimento de otros acreedores. De esa forma, las mismas personas físicas que en sus respectivos roles funcionales decidieron la venta de aquellos bienes, fueron luego quienes se vieron beneficiados con los mismos y también con el producido de ellos a través de las distintas personas jurídicas que también conforman; dejando a SAER vacía de bienes de capital y con un cúmulo de deudas tal que debió inmediatamente recurrir a fuentes de financiamiento no bancarias para hacer frente a esas otras obligaciones, tal y como surge del Acta de Directorio del 28/12/2012. Luego, la maniobra fraudulenta de descapitalización de la sociedad se termina de concretar con la venta de los bienes inmuebles sitos en calles Pedro Zanni s/n, y Buenos Aires esq. Urquiza de Paraná, a la Mutual 10 de abril, garantizando con ello dos operaciones de mutuo por un total de tres millones de pesos, que terminó con sendas acciones judiciales de escrituración de tales inmuebles por parte de ésta última (“Asociación Mutual 10 de Abril c/Sociedad Anónima Entre Ríos – Ordinario – Escrituración», que tramita por ante el Juzgado en lo Civil y Comercial Nº 8 de Paraná; y «Asociación Mutual 10 de Abril de Paraná c/Sociedad Anónima de Entre Ríos – Monitorio Ordinario – Escrituración», que remitiera el Juez en lo Civil y Comercial Nº 7 de Paraná), ante la falta de cumplimiento de los compromisos asumidos en tales operaciones. De esa última forma, el Directorio de SAER nuevamente obligó abusivamente a la firma, perjudicándola al dejarla ya vacía de bienes inmuebles, acordando como garantía de aquellos mutuos la venta de los mismos por un valor muy por debajo al de mercado y al propio revalúo que sobre los mismos realizara la empresa por intermedio del Arq. Mario J. Zufotinsky, conforme Acta de Directorio del 30/06/2013; con lo cual el perjuicio a la sociedad se ve agravado porque no solo perdería los mismos, sino que los habría comprometido a un menor valor”
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

