La parroquia Inmaculada Concepción, de Villaguay, alertó por la presencia en esa ciudad de la denominada Iglesia Fraternidad Misericordia y la comunidad Santa Teresita del Niño Jesús, y advirtió que “sus ministros no pertenecen a la Iglesia Católica ni se encuentran en comunión con el Santo Padre, el Papa, ni con el arzobispo de Paraná”.

“En consecuencia, los sacramentos que allí se celebran no son válidos ni son reconocidos por la Iglesia Católica. Por ello, los fieles católicos deben abstenerse de participar de sus celebraciones y actividades religiosas”, mencionó el templo villaguayense. “Esta comunicación -agregó- tiene únicamente la finalidad de brindar una aclaración pastoral a nuestra comunidad y reafirmar la importancia de permanecer en plena comunión con la Iglesia Católica”.


El alerta del clero de Villaguay surgió a propósito de un encuentro que mantuvo el 15 del actual el intendente de esa ciudad, Adrián Fuertes, en el Centro de Convenciones con el “padre Alejandro Miño, sacerdote de la Iglesia Fraternidad Misericordia y responsable de la Comunidad Santa Teresita del Niño Jesús”.

 


La presencia de ese colectivo religioso, a través de la Fundación Pequeños Servidores de la Misericordia Eucarística es de larga data. Uno de sus detractores ha sido el exarzobispo de La Plata, el ultraconservador Héctor Aguer, El arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer. Según recordó, fue iniciada por el presbítero Claudio Bert, “a su arbitrio y al margen de toda autorización eclesial, que ahora “pretende ser continuada por su acompañante de muchos años, José Luis Puig, en el llamado Campito de Villa Elisa”.

Bert, sacerdote que fue del clero platense, residió por años en Buenos Aires y fue despedido de allí por el cardenal Mario Aurelio Poli, y, a decir de Aguer, “nunca regresó a la Arquidiócesis de La Plata y falleció en penosas circunstancias, careciendo de licencias para ejercer el sagrado ministerio”.  Su continuador fue Ricardo Isaguirre, quien “hace años ya abandonó voluntariamente la Iglesia Católica para sumarse a un movimiento sedevacantista”.

En abril pasado, el obispo de Gualeguaychú, Héctor Luis Zordán, llamó la atención por la presencia de un hombre, Walter Gutiérrez que funge como Walter de Santa Filomena, y que se referencia en la Sociedad  Religiosa San Luis de Francia, una expresión del integrismo católico que abreva en el rito antiguo y cuyos adláteres descreen de la autoridad del Papa, y, entre otras peculiaridades, celebran misa como antes del Concilio Vaticano II: de espaldas a los feligreses.

Alertan por el «tradicionalismo» católico y la situación social

La incursión del tal Walter de Santa Filomena, que actúa utilizando hábito  religioso, se ha registrado en las comunidades parroquiales de San Miguel Arcángel, de Caseros; Nuestra Señora de los Dolores, de San Justo; y San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza, de Primero de Mayo.Religión y creencias

“Deseo poner en conocimiento que el señor Walter Gutiérrez, que se hace llamar Walter de Santa Filomena, no ha realizado profesión  religiosa en ningún instituto reconocido por la Iglesia Católica y, por tanto, no está autorizado a llevar un hábito que lo identifique como consagrado católico, como tampoco a ofrecer servicios religiosos (como bendiciones, responsos, oraciones por los enfermos, etc.) o a realizar algún ministerio en nombre de la misma”, planteó la carta pastoral del obispo de Gualeguaychú.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora