La Justicia hizo lugar a una acción preventiva presentada por un vecino de calle Galán y Los y ordenó a la Municipalidad de Paraná presentar, “en un plazo perentorio de 30 días corridos, un plan técnico de trabajo por etapas que prevea de manera inmediata las medidas de seguridad ante el riesgo de derrumbes que presenta la vivienda del actor y su zona circundante, así como también de reparación y/o reemplazo del sistema de desagües pluviales de la zona, y de contención y estabilización del suelo para detener la erosión y garantizar la estabilidad de la barranca lindante, plan que debe detallar adecuadamente las diferentes etapas de realización y sus plazos, los que deben ser razonables y acordes a la urgencia que el caso amerita”.

La decisión fue adoptada por la titular del Juzgado Civil y Comercial N° 6. Silvina Rufanacht, ante una acción promovida por Aníbal Javier Pesoa, con el patrocinio legal de Juan Pedro González Elías y Félix Julián González Elías. Peso se presentó el 18 de junio último en Tribunales “en razón del peligro cierto, actual e inminente de derrumbe que pesa sobre su vivienda y sobre la integridad física de su grupo familiar, como consecuencia del progresivo socavamiento y erosión de la barranca lindante a su inmueble, fenómeno originado y agravado por la omisión municipal en el mantenimiento, reparación y adecuación del sistema de desagües pluviales y de la infraestructura vial del sector”.

Acudió a la Justicia después de varios años de haber “interpuesto reiterados reclamos administrativos ante diversas dependencias de la Municipalidad de Paraná (…), solicitando la ejecución urgente de obras de infraestructura esenciales para detener el socavamiento de la barranca, tales como la reparación de desagües pluviales y canaletas y la contención de la barranca. Tales requerimientos tuvieron como causa directa el evidente proceso de erosión por la falta de mantenimiento del sistema hídrico, el estado de ruina de las medias cañas de hormigón y la absoluta carencia de obras de contención estructural, factores que comprometen severamente la estabilidad de mi propiedad; que no obstante, la Municipalidad ha mantenido una inacción persistente, omitiendo toda intervención seria destinada a mitigar el riesgo, permitiendo así que el proceso erosivo se agrave progresivamente hasta alcanzar un estado de peligro inminente”.

Reprocha a la Municipalidad “que las fisuras y el avanzado deterioro de los desagües pluviales permiten el escape permanente de importantes volúmenes de agua provenientes del sistema de drenaje que recoge los excedentes hídricos de una amplia zona de la ciudad, en lugar de ser conducida adecuadamente por las cañerías, una parte significativa de esa masa de agua se infiltra en el subsuelo, saturando el terreno y alterando su estabilidad; que este proceso provoca una erosión interna y progresiva del suelo, generando socavaciones subterráneas que afectan tanto la calzada como las barrancas adyacentes, favoreciendo su deterioro y aumentando el riesgo de desmoronamientos”, según se lee en el escrito judicial.

Detalló que en 2019 el maestro mayor de obras Nicolas Maximiliano Gónzález “había advertido mediante plano de relevamiento la existencia de un importante pozo en el borde del terreno; que posteriormente, en marzo de 2022, el arquitecto  Osvaldo Lara elaboró informe pericial donde constató el grave deterioro del sistema pluvial, la erosión activa de la barranca y el riesgo concreto de colapso de sectores de la propiedad; que dicho profesional incluso advirtió que la disminución del terreno avanzaría progresivamente y que podían existir consecuencias gravísimas para su familia; que en febrero de 2021, inició ante la Municipalidad de Paraná otro reclamo administrativo (…) y nunca más se movilizó; que en septiembre de 2025 utilizó medias cañas que habían quedado desprendidas en la barranca (producto de derrumbamientos anteriores) para reparar las canaletas laterales que se encontraban resquebrajadas para que el  agua que drenaba de las lluvias no siga socavando el suelo de su inmueble; que en interín se produjo un hundimiento del suelo en el ingreso de su inmueble (en la cochera), frente al cual tuvo que proceder a nivelarlo con broza y cemento amalgamando la depresión que se estaba generando”.

Pero hizo notar que en la actualidad “la situación presenta una gravedad significativamente mayor, ya que el terreno ha continuado perdiendo superficie, la barranca avanzó todavía más hacia la vivienda y las filtraciones provenientes del sistema de desagüe pluvial municipal siguen generando un proceso constante de erosión subterránea y socavamiento interno del suelo; que el sistema pluvial de Calle Galán es incompleto y se encuentra en estado de abandono, que mientras un sector posee caños completos, el resto utiliza «medias cañas» de hormigón armado que están fisuradas, descalzadas o directamente caídas en la barranca; que además, desde la intersección de las calles Los Minuanes y Galán hasta el adoquinado donde finaliza esta última, la calle ni siquiera cuenta con el tratamiento de una vía asfaltada como corresponde, sino que se trata de un mejorado asfáltico que fue realizado por los mismos vecinos para poder acceder a sus viviendas, con lo cual su durabilidad y resistencia es muy pobre frente la erosión hídrica de las precipitaciones, filtrándose el agua a través de estas fisuras hacia los terrenos; que su terreno ha comenzado a ´achicarse´, las columnas de la vivienda, que originalmente estaban asentadas en el suelo, se encuentran hoy expuestas y en el aire; que el colapso de los muros y vigas es indefectible ante las próximas lluvias y la explanada antes de llegar a su casa es el próximo sector en colapsar, ya que la barranca gana altura y profundidad con cada desprendimiento”.

La jueza entendió “que se encuentran cumplimentados los requisitos de procedencia de la acción preventiva, debiendo hacerse lugar a la misma” y en consecuencia ordenó “a la Municipalidad de Paraná que presente al proceso, en un plazo perentorio de 30 días corridos, un Plan Técnico de trabajo por etapas que prevea de manera inmediata las medidas de seguridad ante el riesgo de derrumbes que presenta la vivienda del actor y su zona circundante, así como también de reparación y/o reemplazo del sistema de desagües pluviales de la zona, y de contención y estabilización del suelo para detener la erosión y garantizar la estabilidad de la barranca lindante, plan que debe detallar adecuadamente las diferentes etapas de realización y sus plazos, los que deben ser razonables y acordes a la urgencia que el caso amerita”.


De la Redacción de Entre Ríos Ahora