“Por la trayectoria de una institución de 120 años en la educación de nuestro pueblo, por principios éticos, en desacuerdo con el proyecto elevado por el Poder Ejecutivo y el dictamen aprobado en comisión, me voy a retirar del recinto para el próximo tratamiento del proyecto que se va a tratar. Por ende, pido a la vicepresidenta primera que se haga cargo de la presidencia”.
De ese modo, la viceintendenta de Nogoya, Desiré Peñaloza, se negó a participación de la votación de la ordenanza que declaró Ciudadana Destacada de la ciudad a la artista internacional Emilia Mernes. La iniciativa había sido impulsada por la responsable de Cultura del Municipio de Nogoya, Karina Clementin, y buscó destacar el lugar que ocupa Emilia en el escenario de la música a nivel mundial.

Desire Peñaloza.
Peñaloza dejó su lugar y la presidencia del Concejo fue ocupado por Ayelén Correa.
El encono de Peñaloza con Emilia, y su negativa a votar esa ordenanza, viene de arrastre. Se remonta a una intervención que Emilia Mernes tuvo en 2021 en el programa Podemos Hablar, de Telefé, que conducía Andy Kutnesoff. Allí, relató las situaciones de bullying que sufrió en la adolescencia cuando empezó a tener relevancia a nivel nacional. Debió cambiarse de colegio y se inscribió para finalizar el secundario en el Instituto Nuestra Señora del Huerto, de Nogoyá.
Pero allí el hostigamiento siguió. Y por esos hechos señaló a alguien que definió como “líder”, apañada por las autoridades del colegio. Se refirió a “Milagros”, que, según versiones que corren en Nogoyá, es ni más ni menos que la sobrina de la actual viceintendenta. Dijo que pasó situaciones de acoso y violencia. “A ella le molestaba mi existencia, me azotaba el banco. Y lo triste es que nadie saltaba por mí. Nadie decía: ´Che, Milagros, está mal lo que estás haciendo. Todos iban detrás de ella”.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

