La Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (Fatap) alertó que “el sistema de transporte público del interior del país atraviesa una de las crisis más profundas de su historia. No se trata de una dificultad coyuntural ni de una situación pasajera. Se trata de un proceso sostenido de deterioro que, de no revertirse de manera inmediata, provocará la reducción masiva de servicios, la desaparición de líneas, la pérdida de miles de puestos de trabajo y graves dificultades para la movilidad de millones de argentinos”.

La cámara empresarial destacó que durante años “ha advertido sobre la necesidad de construir políticas públicas que aseguren la sustentabilidad del transporte público de pasajeros. Sin embargo, la ausencia de respuestas estructurales ha llevado al sistema a una situación límite”.

Fatap enumeró lo que a su entender son las “causas de esta crisis”, a saber:

“•      Persisten incumplimientos en el pago de compensaciones y programas destinados a sostener la operación de los servicios.

“•      Los costos operativos aumentan permanentemente esterilizando cualquier mecanismo de actualización de ingresos.

“•      Se registra una sostenida caída en la cantidad de pasajeros transportados.

“•      Se multiplican regímenes de gratuidades y beneficios sociales sin la correspondiente fuente de financiamiento.

“•      Avanza el transporte irregular y la competencia desleal, sin controles efectivos.

“•      Continúa la profunda desigualdad en la distribución de recursos entre el Área Metropolitana de Buenos Aires y el Interior del país.

“•      No existen políticas de movilidad de largo plazo que permitan planificar, invertir y garantizar la continuidad del servicio”.

 

A ese marco de situación, sumó “una realidad cada vez más preocupante: en numerosas jurisdicciones la tarifa se ha convertido en la única herramienta para intentar sostener el sistema, trasladando a los usuarios costos que la economía familiar ya no puede absorber”.

En un escenario de crisis profunda, la cámara de empresarios del transporte sostuvo que “cuando desaparece un servicio de transporte no sólo deja de circular un colectivo”. Dijo que “pierde conectividad una comunidad, afectando su tejido social”; “pierden oportunidades los trabajadores, perjudicando la economía en general”; “pierden acceso los estudiantes, comprometiendo el futuro de nuestros hijos”; “pierden movilidad los adultos mayores, perjudicando su calidad de vida”.

“El transporte público constituye una herramienta esencial de integración social, desarrollo económico y cohesión territorial. Sin movilidad no hay igualdad de oportunidades”, subrayó.

Y sumó: “La situación actual no puede ser atribuida exclusivamente a una empresa, a una provincia o a un municipio. Es el resultado de años de falta de planificación, de decisiones parciales y de la ausencia de una estrategia nacional de movilidad para el interior argentino”.

En ese marco, convocó “a todos los niveles del Estado a asumir la responsabilidad que les corresponde y a generar, con urgencia, una mesa de trabajo permanente que permita construir soluciones reales y sostenibles”.

“El transporte público no puede sostenerse únicamente con declaraciones, diagnósticos o discusiones políticas estériles. Necesita decisiones concretas, financiamiento adecuado, reglas claras y una visión estratégica que reconozca su carácter esencial”, arengó.

Y pidió “a las autoridades nacionales, provinciales y municipales la adopción inmediata de medidas que permitan preservar la continuidad de los servicios y garantizar el acceso al transporte para millones de ciudadanos. Todavía estamos a tiempo de evitar un deterioro irreversible. Pero el margen para actuar es cada vez menor”.

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora