El Consejo General de Educación (CGE) dictó la resolución N° 1.048 a través de la cual se reconoce la especificidad de la Formación Docente en Educación Rural e Islas, correspondiente al Profesorado de Educación Primaria dictado por la Facultad de Humanidades Arte y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader), en las sedes de la Escuela Normal Rural Juan Bautista Alberdi, en Oro Verde, y la Escuela Normal Rural Almafuerte, en La Picada.

La resolución en cuestión fue planteada como un “acto de justicia” para la centenaria tradición educativa de esas escuelas. A través de esta norma, luego de 12 años, el CGE reconoce formalmente la Orientación Rural en los Profesorados en Educación Primaria que dictan estas escuelas. De este modo, los docentes que acrediten esta especificidad en su formación, pasan a integrar los listados prioritarios para los concursos docentes en la modalidad rural.

La disposición del Consejo de Educación establece que “dicho reconocimiento será aplicable a las personas que posean el título de profesor/a de educación primaria emitido por la Facultad de Humanidades Arte y Ciencias Sociales” de la Uader. Además, resuelve “la incorporación de los egresados” en los “listados prioritarios de la modalidad de educación rural e islas para el ingreso, traslado y ascenso conforme la normativa concursal vigente”.

La resolución lleva las firmas del presidente del CGE, Carlos Cuenca, y de los vocales políticos Carla Duré, Mónica Soledad Masetto y Damián Schmidt, sin la rúbrica del vocal de los docentes, Gustavo Blanc.

La medida permite que sus egresados acrediten esta especificidad en su formación e integren los listados prioritarios para los concursos docentes de la modalidad rural.

En el salón de la Escuela Normal Rural Juan Bautista Alberdi se realizó el acto de entrega de la resolución Nº 1.048/26, con la participación de estudiantes, trabajadores de la Universidad y miembros del Centro Alberdino. El presidente del CGE, Carlos Cuenca, formalizó la entrega de la norma ante autoridades de la Uader, entre ellas su rector, Luciano Filipuzzi, y el decano de la Facultad de Humanidades, Daniel Richar.

La resolución reconoce nuevamente la Orientación Rural en los profesorados de Educación Primaria que se dictan en las escuelas Alberdi y Almafuerte, luego de 12 años en los que esta especificidad no contó con el reconocimiento formal del organismo educativo provincial. De este modo, quienes egresen con esta formación podrán acreditar su orientación e integrar los listados prioritarios para los concursos docentes correspondientes a la modalidad rural.

El decano de la Facultad de Humanidades, Daniel Richar, repasó las gestiones realizadas para alcanzar el reconocimiento y destacó el valor histórico de la medida. Señaló que se trata de un reconocimiento a los egresados y, fundamentalmente, de un acto de justicia con quienes durante más de un siglo pensaron y sostuvieron una formación docente vinculada al trabajo y a la educación en contextos rurales.

Richar explicó que durante más de 110 años se reconoció la orientación rural de estas instituciones y recordó que, a partir de modificaciones en la normativa nacional en 2013, el Ministerio de Educación de la Nación dejó de intervenir en el reconocimiento de las orientaciones, atribución que pasó a las instituciones educativas y a las jurisdicciones provinciales. En ese contexto, el consejo superior de la Uader validó los títulos, mientras que el reconocimiento por parte del CGE se concretó finalmente con la firma de la Resolución Nº 1048/26, el pasado 5 de agosto.

Por su parte, Carlos Cuenca definió la resolución como un «acto de justicia» y destacó su importancia para la educación entrerriana. En ese sentido, puso en dimensión el alcance de la modalidad rural al señalar que, de las 1.243 escuelas primarias de la provincia, 774 son rurales. Asimismo, remarcó la relevancia de fortalecer el vínculo institucional entre el CGE y la Uader y valoró especialmente el reconocimiento de una formación docente concebida para atender las particularidades de las comunidades rurales.

Al cierre del acto, el rector de la Uader, Luciano Filipuzzi, destacó la trascendencia de la decisión y cuestionó que durante 12 años no se haya reconocido una orientación vinculada históricamente con la formación docente de la Universidad. En ese marco, puso en valor el recorrido de quienes eligieron estas instituciones, se formaron en ellas y, en muchos casos, habitaron sus residencias escolares, al tiempo que resaltó el papel que la Alberdi y la Almafuerte tuvieron como instituciones pioneras para garantizar el acceso a la educación en distintos territorios de la provincia.

Filipuzzi subrayó la importancia de articular las políticas entre la Uader y el CGE para fortalecer la educación superior y la formación docente en Entre Ríos. «La Uader y el CGE no pueden estar divorciados», sostuvo, y destacó que la Universidad fue creada para fortalecer y jerarquizar los profesorados de la provincia. En esa línea, valoró la resolución como un paso concreto para consolidar el trabajo conjunto y garantizar el derecho a la educación y una formación docente pertinente para las escuelas rurales entrerrianas.

En tanto, Richar hizo historia de las gestiones se llevaron a cabo para lograr la firma de la resolución. “Es un reconocimiento a nuestros egresados pero es ante todo un acto de justicia con la historia de aquellos que pensaron la formación docente para el trabajo en la ruralidad”, destacó Richar.

“Durante más de 110 años, se reconoció la orientación rural”, recordó el decano de Humanidades que hizo saber que en 2013, en el marco de reformas a la legislación nacional, el Ministerio de Educación de la Nación descartó seguir ocupándose de los reconocimientos a las orientaciones. La atribución, de este modo, quedó en manos de las instituciones educativas y de los estados provinciales.

Ante esta nueva situación, el consejo superior de Uader validó estos títulos, pero la norma del CGE recién fue firmada el 5 de agosto pasado. “Somos expertos en construir paredes y no puentes”, ilustró Richar la situación planteada: “La Provincia no reconocía la orientación que dicta su propia universidad”.

Cuenca destacó la relevancia de la resolución que le correspondió rubricar y la definió como “un acto de justicia”. “Es lo que debió haber sido siempre”, afirmó, y puso en dimensión el alcance de la medida al señalar que, de las 1.243 escuelas primarias entrerrianas, 774 son rurales. “Hay intereses detrás de estas decisiones. No hay casualidades”, sostuvo.

En este sentido, destacó que la resolución “tampoco es casual” y la vinculó con “la preponderancia que este gobierno le ha dado a la Uader”. En esa línea, sostuvo: “Como presidente del CGE no hay nada que explicarme respecto de la importancia que esto tiene para la Facultad y para la UADER” dijo en alusión a su trayectoria en la gestión tanto en Rectorado como al frente de la Facultad de Ciencias de la Gestión (FCG).

Al cierre del acto, el rector Filipuzzi cuestionó “lo ridículo” de una decisión que, según sostuvo, implicó “darle la espalda a la Universidad de los entrerrianos durante 12 años”. En ese sentido, criticó que quienes sostuvieron esa postura sean “los mismos que dicen acompañar y luchar por la Universidad pública”.

“Muchas veces no entienden lo que está pasando. No escuchan a todos y después llegan las sorpresas”, afirmó.

“Hay una desconexión total de la dirigencia con la realidad”, dijo y en este marco destacó que “esta resolución supone interpretar lo que le pasa a la sociedad, poner en valor lo educativo y reconocer a quienes eligieron esta escuela, se formaron, habitaron la residencia escolar, hicieron su recorrido”, expresó el Rector y puso en la balanza la historia de estas instituciones: “La Alberdi y la Almafuerte no son una escuela más. Estas escuelas rurales, en su momento, fueron una verdadera avanzada territorial, para garantizar educación”.

“Hay que tener coraje para firmar estas resoluciones y enfrentar algunos intereses”, subrayó Filipuzzi destacando la decisión de Cuenca. “Me enorgullece porque, en algún sentido, sos un producto de la Uader. Hay que tener coraje y lo llevaste adelante”, insistió.

“La Uader y el CGE no pueden estar divorciados. La Uader se creó no para competir sino para darle otro nivel a los profesorados”, definió el rector que asumió los desafíos planteados para articular, del mejor modo, a fin de garantizar el derecho a la educación en el nivel superior en Entre Ríos.


De la Redacción de Entre Ríos Ahora