“Lo que vivimos este sábado en Entre Ríos demuestra que hay fuerza para enfrentar el ajuste de Milei y también el de Frigerio”, señaló Nadia Burgos, dirigente del MST en el Frente de Izquierda Unidad, luego de la Marcha de la Bronca realizada en Paraná.
“La bronca que existe en los lugares de trabajo, en las universidades, entre la juventud, los jubilados y en cada sector que viene peleando encontró un lugar común en la calle. Frente a las conducciones sindicales que siguen sin convocar las medidas que necesitamos, esta jornada muestra que hay disposición para luchar y que tenemos que seguir impulsando la más amplia unidad para imponer una huelga general y derrotar este plan”, expresó Burgos.
Por su parte, Sofía Cáceres Sforza, dirigente del MST y de Sitradu, destacó la experiencia de organización en la provincia: “En Paraná empezamos con una convocatoria de la izquierda que rápidamente abrimos a organizaciones sindicales, ambientales, de derechos humanos, de género, universitarias y a todos los sectores que quisieran sumarse. Esa unidad en la diversidad permitió que la bronca se organizara y saliera a la calle. Y que haya habido expresiones también en Concordia, Nogoyá, Victoria, Concepción del Uruguay y Gualeguaychú muestra que existe una bronca que recorre toda la provincia y que puede transformarse en organización”.
La jornada entrerriana fue parte de una convocatoria nacional, con acciones y movilizaciones en numerosas ciudades del país y una multitudinaria marcha en Buenos Aires. El objetivo fue confluir y unificar a quienes vienen enfrentando el ajuste, con una perspectiva común: “En el camino de derrotar a Milei, su plan y sus cómplices con la huelga general”. La Marcha de la Bronca buscó así expresar en las calles el descontento de trabajadores, jubilados, estudiantes y de los distintos sectores que vienen luchando contra las políticas del gobierno nacional y de los gobernadores.
En el acto de cierre se leyó un documento construido entre las distintas organizaciones participantes, que denunció el ajuste del gobierno de Milei y el papel de los gobernadores que acompañan sus políticas y las aplican en las provincias. En Entre Ríos, cuestionó particularmente al gobierno de Frigerio por la reforma jubilatoria, la situación de la obra social provincial, los salarios y las condiciones laborales de estatales y docentes, la prohibición de las asambleas en las escuelas y los negocios con la alimentación escolar, la inacción frente a los despidos de Tres Arroyos, Fademi, Unionbat, Valentinuz, y tantos otros. También recuperó las luchas en defensa de la universidad, la educación y la salud públicas, de las jubilaciones y la discapacidad, y contra la criminalización de la protesta.
El documento también incorporó las demandas de las organizaciones ambientales, denunciando el avance del extractivismo, la apropiación privada de los territorios y bienes comunes, y la contaminación, denunciando por ejemplo el reciente fallo del Supremo Tribunal de Justicia contra las poblaciones que se niegan a ser fumigadas y envenenadas, fallo que demuestra la complicidad de la justicia con el poder concentrado del agronegocio. A su vez recuperó como antecedente la movilización del 6 de agosto que logró hacer retroceder parte de la reforma vinculada a la extranjerización de las tierras y la Ley de Manejo del Fuego. A su vez, se pronunció contra los desalojos y en defensa de los derechos territoriales de los pueblos originarios, reclamó respuestas frente a la crisis habitacional y rechazó la persecución y criminalización de quienes luchan.
El mensaje final sintetizó el sentido de la jornada: transformar una bronca que muchas veces se vive de manera individual y dispersa en una fuerza compartida, organizada y capaz de coordinar las distintas peleas. “Marchamos por nuestro pueblo”, planteó el documento en su cierre, reuniendo la defensa de los territorios, la memoria, las jubilaciones, las universidades y los derechos del pueblo trabajador en un llamado a la unidad de todas las luchas y a seguir organizando y movilizando la bronca obrera y popular.
Nadia Burgos concluyó: “Ahora el desafío es que esto no termine en una sola marcha. Lo que pasó en todo el país marca un camino para continuar: coordinar las luchas, sumar a más sectores y fortalecer la organización desde abajo. No podemos esperar hasta 2027 mientras Milei y los gobernadores siguen avanzando con el ajuste. Hay que ponerles un freno ahora y, al mismo tiempo, construir una alternativa política de izquierda que tenga como prioridad las necesidades de las y los trabajadores”.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

