La ocupación del espacio público en Paraná por parte de particulares suele representar conflictos con el peatón. Los comerciantes suelen invadir territorios comunes, con la excusa de ampliar su oferta o brindar mayor comodidad a sus parroquianos. El Código Urbano, aprobado por la ordenanza N° 8.563 establece: «Se permite el uso de las veredas como expansión de confiterías, bares, cafés, heladerías, pizzerias y venta de artículos regionales, pudiéndose ocupar solamente con mesas, sillas y exhibidores, las aceras deberán ser desocupadas en los horarios que no haya actividad». Sólo que no hay regulación ni control y entonces aceras angostísimas dejan al peatón en la obligación de hacer malabares para circular entre mesas y sillas. A eso, se suma la instalación también de carteles, lo cual reduce a la mínima expresion el espacio público.

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora