Un aviso fúnebre en el diario La Nación, firmado por el exministro de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona, dio cuenta del fallecimiento del empresario Sergio Taselli. En el caso de los cuadernos de las coimas, Mariano Cúneo Libarona lo defendió a Taselli.

En Entre Ríos a Taselli se lo recuerda por la experiencia fallida de adquisición del Frigorífico Regional Santa Elena.

Tasselli fue quien compró la acerera Altos Hornos Zapla, por una suma simbólica de un dólar. A cambio debía hacerse cargo de la fuerte deuda que aquejaba a la empresa. En una situación similar fue que adquirió la empresa de lácteos Parmalat, por la que pagó un euro.

Este rosario de compras se intensificó en los peores años del país, a finales de los 90 y el año 2002. Durante este periodo, Tasselli se hizo cargo de Materfer y de Agrinar, también compró la ex empresa Grassi, los frigorí­ficos Santa Elena, Villa Ruiz y la fábrica de jugos SACIC.

El conjunto de empresas que forman parte del grupo dirigido por Tasselli son: Aceros Zapla, Electroaleaciones, Electromac, Molinos Brunning, Marani-Agrinar, Materfer, Finca Los Alerces, Circum. También ES dueño de Láctea del Sur (ex Parmalat-Gándara), Industrias Man, Frigorí­ficos Santa Elena y Villa Ruiz y de la planta de Jugos SACIC.

El Frigorífico Santa Elena –que fue una industria clave en una ciudad, Santa Elena, ubicada a 150 kilómetros de Paraná, en el departamento La Paz- cerró definitivamente sus puertas en 1993. Después, hubo una sucesión de experiencias fallidas que no lograron recuperar un gigante que no volvió a despertar jamás y dejó a la deriva la economía de toda una ciudad.

Cuando cerró, el frigorífico dejó a 2.200 personas en la calle. En 2005, el empresario Sergio Taselli intentó remontarlo, pero la experiencia resultó fallida.

En sus 42.500 metros cuadrados de extensión, la planta frigorífica llegó a producir 225 mil kilos de carne por día y faenaba, en forma diaria, 1.000 cabezas de ganado. Había nacido en 1871 como saladero de carne salada y seca, fundado por Federico González y Eustaquio y Norberto de la Riestra. Luego, se denominó Empresa Kemmerich & Cia., y en 1909 la planta fue adquirida por Establecimientos Argentinos de Bovril Ltda, una firma con capitales ingleses y norteamericanos, que la manejó durante 63 años. En 1972, abandonaron Santa Elena.

Luego, pasó a la firma santafesina Safra SA, que lo tuvo hasta 1984, cuando fue estatizado durante la gobernación del radical Sergio Montiel. Pero cuando Jorge Busti asumió al frente del  Poder Ejecutivo decidió privatizar el Frigorífico Santa Elena, en 1991. Se hizo cargo el empresario Rodolfo Constantini, del Frigorífico Rioplatense, que lo cerró 18 meses después.

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora