“De mi parte, yo estoy expectante y hasta ansioso esperando la visita. Lo esperamos con mucha alegría. Creemos que la visita del Papa puede ayudarnos, como él mismo ha dicho, a fortalecer la fe, consolidar la esperanza, encender más la caridad y para impulsar el trabajo misionero de la Iglesia en estos tres países. Bueno, esperamos que nos ayude para eso y a nivel más general, Dios quiera que su visita nos ayude a encontrar espacios, caminos de encuentro entre nosotros los argentinos”.
El obispo de Gualeguaychú, Héctor Luis Zordán, entiende que el viaje apostólico del Papa León XIV a Uruguay, Argentina y Perú, traerá consecuencias hacia el interior de la Iglesia pero también espera que impacte en el humor y ayude a superar la grieta que divide a los argentos. “Las noticias que nos llegan muestran que hay un lindo trabajo realizado entre las distintas jurisdicciones que son incluso de signos políticos distintos: Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires, la provincia de Córdoba, el gobierno nacional organizando los distintos eventos. Ojalá eso se prolongue después del miércoles, cuando el Papa nos deje”, dijo en diálogo con el programa Puro Cuento de Radio Plaza 94.7.
La visita apostólica del papa León XIV a la Argentina se realizará del 8 al 11, bajo el lema «Bienvenidos todos, vayan y anuncien», con actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján.
“Nuestro problema -más allá de lo económico, lo social- es político. Es esa dificultad o incapacidad para ponernos de acuerdo. Es ese tratarnos con exabruptos, incluso malas palabras que no está bien, no ayudan, no construyen, dificultan más la vida, cuando los que hablan de esa manera son los dirigentes de la comunidad, ya sea dirigentes políticos, sociales. Tenemos que hacernos cargo todos, me parece”, señaló.
-¿Y ve un crecimiento de los mensajes de odio en la sociedad?
-No sé si un crecimiento. Me parece que utilizamos demasiado el lenguaje confrontativo. No sé si es creciente o no. Es demasiado. Creo que tendríamos que aprender, porque con el mismo lenguaje después nos tratamos en la calle, con los vecinos o en la familia.
-¿Qué cree que va a dejar la visita del Papa al país?
-Creo que cuando el Papa se vaya, el miércoles, nos va a dejar un recuerdo muy lindo que lo vamos a mantener por mucho tiempo. Dios quiera que sea así, y que no sea un recuerdo solo de lo que sucedió, sino que sea un recuerdo transformador, que nos ayude a encontrar caminos nuevos, ya sea en la Iglesia, como también en la sociedad.
-¿Va a participar de alguna de las celebraciones o de todas las celebraciones del Papa?
-En realidad nosotros estamos invitados a participar de todas las celebraciones. Pero los obispos nos vamos a repartir. de algunas van a ir algunos obispos seleccionados. No pueden participar grupos muy grandes, por ejemplo, en el encuentro en Claypole, en el cottolengo. También pasará lo mismo en la cárcel de Devoto; creo que también en el encuentro con el mundo del trabajo, en la UCA, el lunes a la tarde. A mí me toca acompañar al Papa en el encuentro con el mundo de la política, donde va a estar el presidente (Javier Milei), los ministros, legisladores, el cuerpo diplomático. Va a ser en el Edificio Libertad, el domingo por la tarde.
-Los encuentros del Papa que tendrá en el país no parecen elegidos al azar. ¿Quién los define?
-Indudablemente los decide el Vaticano, pero a propuesta de la Conferencia Episcopal Argentina. Por ejemplo, en Uruguay sé que va a visitar un barrio carenciado para conocer la obra que la Iglesia realiza en ese lugar. Seguramente que aquí pareció más oportuno acercar al Papa a estos dos lugares que son lugares de dolor. El cottolengo de Claypole, que hace tanto tiempo viene acompañando y atendiendo a personas con discapacidad, y también la cárcel de Devoto.
-Usted va a participar en el Palacio Libertad en el encuentro del Papa con el presidente Javier Milei. ¿Tiene alguna expectativa respecto de esa reunión?
-Es el encuentro dos jefes de Estado, uno que es el que recibe como anfitrión y el otro que visita. Es lógico que se encuentren, es lógico que haya un acto protocolar dando la bienvenida. Ojalá la palabra del Papa también sea escuchada y nos ayude, desde el Presidente para abajo, a todos, para encontrar caminos de encuentro. Me parece que es significativo el hecho de que el Papa haya querido dedicar un tiempo especial para este encuentro en un espacio distinto con el mundo de la política. Me parece significativo y es lindo, es interesante.
-¿Cómo lo califica este pontificado que está llevando adelante León XIV?
-Yo creo que las comparaciones son odiosas, pero si lo comparamos con Francisco, a mí me parece que hay puntos de contacto o algunas cosas muy parecidas y algunas otras cosas que son más de la personalidad y que son distintas. Es lógico que las personas distintas tengamos rasgos distintos. El Papa Francisco tenía una manera de ser más expansiva, de una simpatía más explosiva en todo caso, incluso de reírse así libremente. El Papa León es una persona más reflexiva, no es tímido, pero es más reflexivo, una persona que escucha mucho. No es que Francisco no escuchara, pero León escucha mucho y después recién habla y cuando habla, da en la tecla. A mí me tocó conocer a Papa León el año pasado, para esta fecha más o menos. Tuve una audiencia en el Vaticano, me recibió, estuvimos conversando en privado media hora y me dio esa impresión. Me vine con la imagen de un hombre que escucha. Y después, bueno, muchas otras cosas que son.
-¿Va a viajar a Paysandú?
-Yo pienso participar de la misa en Paysandú, sobre todo un poco por solidaridad y cercanía fraterna con los obispos uruguayos, con la Iglesia uruguaya, con los que me siento muy cercano. El sábado mismo voy a poder saludar al Papa y acá cerca en Paysandú. Y en Buenos Aires voy a participar de la misa en el Monumento de los Españoles, el lunes. Y si Dios quiere, también de la misa en Córdoba, el martes, y del encuentro del Papa con los obispos, sacerdotes, religiosos, diáconos, en la Catedral de Córdoba, el martes. Y también el lunes por la tarde, en la Catedral de Buenos Aires, cuando vamos a compartir la oración en un homenaje al Papa Francisco, en el lugar donde el Papa Francisco, siendo cardenal Bergoglio, ejercía su ministerio episcopal. Y después vamos a tener oportunidad de saludarlo personalmente y compartir la cena. Los obispos de acá de Argentina somos 130, o sea que no es que vamos a poder conversar todo el tiempo con el Papa.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

