La quinta jornada del juicio por narcotráfico que se le sigue al intendente de Paraná Sergio Varisco; al concejal Pablo Hernández (Cambiemos), la exfuncionaria de Seguridad; y Daniel Celis, y otros acusados, tuvo como principal testimonio el del perito desgrabador de la Policía Federal, el ex sargento primero Carlos Frías.
El hombre fue el encargado de transcribir las conversaciones que, a su criterio, fueron las más comprometedoras para los imputados. En su alocución ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal, conformado por los jueces Lilia Carnero, Roberto López Arango y Noemí Berro, contó que tras la investigación de la causa narcoavioneta y narcomunicipio recibió una amenaza de muerte, que está siendo investigada por el Juzgado Federal N° de Paraná.
En su testimonio, que se extendió por casi 5 horas, Frías ratificó que existía un fuerte vínculo entre Celis y la estructura municipal, cuestión que fue señalada por otros funcionarios policiales que investigaron ambos casos, y que declararon el lunes y martes de la semana pasada. En tanto, gracias a su testimonio se aclaró que los teléfonos del concejal Hernández y de Varisco no fueron intervenidos.
Su respuesta sirvió para despejar dudas de los defensores de Hernández, que la semana pasada aseguraron que no había orden judicial para intervenir en sus comunicaciones.
El policía explicó que en realidad el teléfono intervenido era el de Daniel ‘Tavi’ Celis, y que Hernández quedaba registrado en las escuchas cuando se comunicaba al móvil de aquel.
En un tramo de su testimonio, el Tribunal quiso saber si las conversaciones que escuchó eran de carácter político o sobre comercialización de estupefacientes, a lo que respondió que eran charlas “sospechosas”.
Una de las conversaciones que recordó fue una que tuvo Celis con Cristian Silva, uno de sus hombres de confianza en la organización, en la que hablaban de una deuda de Bordeira en concepto de “zapatillas”. Esta conversación también fue destacada la semana pasada por otros investigadores.
«Algo raro había. Hablaban de un cargamento de 800 pares de zapatillas a una oficina de (Hernán) Rivero, después a la zona sur de la ciudad», dijo en alusión a otro imputado de la causa y señaló que Celis le reclamó a Silva cómo iba a “fiarle” la suma de $300 mil a Bordeira.
En ese marco, contó que allí surgió una pelea entre Celis y Bordeira, ya que se cortó la comunicación entre ambos. “Esa carga de zapatillas la había adquirido por Silva pero la suela de las zapatillas estaban podridas, decían», aseveró Frías.
Más adelante, el sargento primero de la Federal refirió que en su opinión Bordeira era el nexo entre Celis y Varisco. «Yo pienso que Bordeira era el nexo entre Daniel Celis y Varisco”, dijo el investigador, que señaló que en la investigación no existen escuchas directas entre ambos.
Al ser indagado por esa consideración, sostuvo que ello lo hizo pensar el hecho de que Bordeira era una de las funcionarias de más confianza de Varisco. En una oportunidad, refirió que la imputada envió una cuadrilla para limpiar la ciudad de panfletos en los que se vinculaba a Varisco con Celis.
Además, el policía afirmó que en una escucha oyó a ‘Tavi’ Celis decirle a su hermano, Miguel ‘Titi’ Celis, que iba rumbo a su casa y que lo llevaba al “jefe”. Para el investigador, se trataba del intendente. “No supimos quién era (el jefe). Supusimos que era Varisco”, remarcó.
Tras la extensa testimonial, el Tribunal dio por concluida la audiencia. Este martes, desde el mediodía, seguirán escuchando a otros policías que intervinieron en la causa narcoavioneta y narcomunicipio.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora.

