«Lo que más me indigna es que mientan».
De ese modo, el abogado Milton Urrutia se refirió al proceso judicial que derivó en la condena a un año de prisión condicional al cura Mario Javier Gervasoni, secretario privado del arzobispo de Paraná, Juan Alberto Puiggari. Gervasoni cargó con un proceso por falso testimonio luego de que brindara su declaración en la investigación penal por los abusos en el Seminario Arquidiocesano que derivaron en la condena a 25 años de cárcel al sacerdote Justo José Ilarraz.
La mano derecha de Puiggari declaró en abril de 2015, y aquella vez fue reticente y no contó todo lo que sabía, según la evaluación que le hizo la Fiscalía al abrir una causa penal en su contra.
Vicario general Eduardo Tanger.
El abogado Urrutia fue testigo en ese juicio. Fue citado por el fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull, y con su testimonio dejó al descubierto y en situación incómoda al abogado de la curia, Mario Martínez, y al vicario general de la diócesis, Eduardo Tanger: ambos negaron que Gervasoni hubiese participado de alguna reunión en la que se haya tratado el tema Ilarraz con el arzobispo Puiggari. Precisamente, el arzobispo salió en defensa de su secretario, aunque no asistió a Tribunales: declaró por escrito. «Me hubiese gustado que el obispo se hubiera puesto en la misma situación de salir en defensa de los curas (Juan Diego) Escobar Gaviria, (Justo José) Ilarraz, o (Marcelino) Moya -todos condenados por la Justicia por abuso y corrupción de menores, NdelR-. No lo vi ahí. Sólo lo vi en lo de la monja -se refiere a la expriora del convento carmelita de Nogoyá, Luisa Toledo, condenada por privación de la libertad- y en este caso, con Gervasoni», dijo, durante una entrevista con el programa Puro Cuento de Radio Costa Paraná 88.1.
En ese sentido, razonó Urrutia, «Gervasoni es el secretario del obispo. Entonces, tiene que defender a su secretario, porque se está defendiendo él mismo. No puede dejarlo solo».
Mario Gervasoni, secretario de Puiggari.
-¿Miente Gervasoni, y miente también Puiggari?
-Mienten todos. Seamos francos: son todos unos mentirosos.
El letrado reafirmó lo que declaró en el juicio a Gervasoni: que hubo reuniones en la curia, que a esas reuniones, a las que acudió con Hernán Rausch, primera víctima que denunció a Ilarraz, asistía Puiggari, y que Gervasoni estaba «puerta de por medio», y en ocasiones también participaba, hecho que en Tribunales negó, como también negaron Martínez y Tanger. «Lo que me indigna es que mientan -afirmó-. Siempre nos inculcaron que la verdad nos hará libre. Es lamentable que hombres de la Iglesia sean mentirosos. Eso es lo lamentable».
-En el juicio a Gervasoni, Tanger dijo que el secretario de Puiggari nunca pudo participar de las reuniones porque no tiene oficina en el arzobispado.
-Si negó todo esto, también mintió.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora.

