No pudo ser. Argentina no logró el bicampeonato y España, en el alargue del partido final, consiguió el 1 a 0 que la consagró campeona del mundo.
Lionel Messi batalló cuanto pudo junto al resto de los jugadores. Pero no encontró la forma, la táctica, el gambeteo necesario como para dar el zarpazo.
El clima exitista que había rodeado este mundial de este lado del globo terráqueo tuvo un final con sabor amargo: no fue el resultado esperado. Pero la gente salió a festejar, y a saludar, y a agradecer la entrega de los jugadores.
Chajarí fue uno de los puntos de un peculiar banderazo luego del partido final.
Entre la gente se mezcló el intendente local Marcelo Borghesán (Juntos). Con gorro y vestidos con la casaca de la Selección, se mezcló con losvecinos junto a su esposa, «Alita» Sánchez.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora








