El senador provincial Juan Pablo Cosso (PJ) se quebró en la sesión de este martes al hablar del suicidio y de la emergencia en salud mental al relacionar el «Mes Amarillo», como se denomina a septiembre con una experiencia personal que le tocó atravesar hace dos años cuando protagonizó un gravísimo accidente de tránsito.»Hablar de scuidio es algo que nos interpela a todos, como sociedad y a nosotros, como representantes de uno de los poderes del Estado en una provincia que lamentablemente está a la cima de las estadísticas de suicidio», dijo Cosso. «Hablar de suicidio es una herramienta fundamental para la prevención. No se puede luchar contra lo que se invisibiliza», señaló.El 12 de septiembre de 2024, mientras regresaba de Paraná a su ciudad, Villaguay, el legislador protagonizó un gravísimo accidente automovilístico. El hecho ocurrió en la ruta 18, a la altura del kilómetro 113, cuando su automóvil y un camión de gran porte colisionaron de frente. Cosso fue trasladado de inmediato al Hospital Santa Rosa, de Villaguay, e inició un período de recuperación que por algún tiempo lo mantuvo alejado de su banca.
En la sesión del Senado de este miércoles, el senador villaguayense planteó: «El suicidio está rodeado de estigmas, deambula en los pasillos del tabú y en el silencio. Todavía resulta difícil entender o aceptar que quien se quita la vida no es que quiere dejar de vivir, sino que por el contrario quiere vivir pero no aguanta más el dolor que está atravesando. Y ese dolor es muy difícil transitarlo a veces en la soledad. La salud mental requiere tiempo, escucha, medicación. Es un tema serio. Y muchas veces como sociedad no lo tomamos con la seriedad que amerita, o como una enfermedad».
“La depresión, la ansiedad, los ataques de pánico, no conocen de éxito, no dejen de doler. Son situaciones que duelen y que merecen que nos ocupemos”, postuló. “Esto (la salud mental) hace rato dejó de ser un problema individual y pasó a ser un problema de la sociedad, y los problemas de todos necesitan de soluciones colectivas. Además, tenemos mucho para aprender como sociedad, porque puede haber un montón de políticas públicas, pero si aquel que atravesó una situación en el barrio lo miran de reojo o es motivo para darle de comer a todos los comentarios del pueblo, realmente quiere decir que no se ha aprendido nada”, aseguró.
“La familia a veces tiene que cargar con el duelo de una pérdida, y también con la mirada pesada de un montón de gente que no entiende nada”, agregó. Luego, Cosso dejó un “mensaje de esperanza, porque quizá hay alguien que está del otro lado, o acá, en el mismo recinto, o algún familiar que no la está pasando bien. Que la depresión, al ansiedad o las ganas de no estar mal le golpearon la puerta: que lo hablen, que no se guarden, que no se encierren, ir con un profesional”.“Hay muchas cosas que la depresión no dejar ver”, planteó.Después, recordó su experiencia personal: “El sábado 12 se cumplieron dos años del día que yo toqué fondo. El fondo del fondo. Dos años después, mi mayor preocupación era que me habían hecho un gol de tiro libre en un partido de fútbol. Por eso, quiere decirle al que está del otro lado que se puede, se puede volver a caminar, se puede volver a estar de pie. Hace dos años, supe dejar escrito que donde se escuchar un tema de Callejeros me iban a poder encontrar, y hace unos días me compré las entradas para estar ahí. Pero como tiene que ser: disfrutando. En el medio pasé de todo para llegar a estar sentado acá diciendo esto. Agradezco a un montón de gente, y profesionales. Pero más que nada decirle al que está del otro lado que va a poder, y que busque ayuda”.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

