La Biblioteca Félix Viviani, que funciona en parte del edificio que ocupaba el Seminario María Madre de la Iglesia de Gualeguaychú, inició una nueva etapa: poner su valioso patrimonio bibliográfico al alcance de toda la comunidad. Aunque durante décadas fue un espacio fundamental para la formación de seminaristas y sacerdotes, hoy la propuesta es que también puedan acercarse docentes, estudiantes, investigadores y cualquier persona interesada en profundizar sus conocimientos.

El proyecto de reordenamiento y apertura estuvo a cargo del presbítero Joaquín González, con Luisa Melchiori y Guillermo Régoli, quienes asumieron el desafío de preservar este legado, mantenerlo organizado y darle continuidad a través de su uso.

“El obispo nos pidió que siga viva. Nosotros somos auxiliares en esto. No era práctico llevarla a ningún otro lado, entonces la idea es que siga siendo algo que tiene valor por el uso. Las bibliotecas tienen valor cuando se usan”, explicó Melchiori al referirse al encargo recibido de monseñor Héctor Zordán.

La historia de la biblioteca está ligada a la del Seminario María Madre de la Iglesia, creado en 1988 por monseñor Pedro Boxler. Durante años, la institución fue el ámbito de formación de sacerdotes de la diócesis de Gualeguaychú y, en una etapa, también de la diócesis de Zárate-Campana.

En 2024, por una cuestión vinculada a la cantidad de seminaristas, monseñor Zordán dispuso el traslado de la formación sacerdotal a la arquidiócesis de Mercedes-Luján. Sin embargo, la biblioteca permaneció en su lugar y continúa siendo utilizada por seminaristas que recurren a sus libros para acompañar sus estudios.

“Cuando empezamos, era la mitad de lo que se puede ver hoy. En casi 35 o 36 años se duplicó”, recordó González, quien fue director de estudios del seminario durante 24 años.

En ese tiempo, la colección creció tanto por la incorporación de nuevas obras como por los aportes de sacerdotes que dejaron sus bibliotecas personales. Entre ellos se destacan los materiales del padre Fernando Arias, especialmente en bioética y moral; del padre Félix Viviani, en historia de la Iglesia; y del padre Palavecino, en Sagrada Escritura.

La biblioteca lleva el nombre de Viviani, cuyo legado constituye una parte importante de sus fondos. Según explicaron sus responsables, se trata de libros que acompañaron la formación de distintas generaciones y que conservan el valor del estudio y la investigación.

“Estos libros son todos libros leídos. No vas a encontrar un ejemplar que tenga las hojas pegadas porque nadie lo abrió. Los seminaristas se han formado con este material, pero también los profesores recurrimos muchísimo a estos libros”, destacó Melchiori.

La riqueza de la colección está en la diversidad y profundidad de sus contenidos. Hay obras de teología y espiritualidad, filosofía, bioética, moral, Sagrada Escritura e historia de la Iglesia, además de bibliografía sobre historia universal, argentina y entrerriana.

También se conservan diccionarios, enciclopedias, gramáticas y bibliografía en distintas lenguas, entre ellas griego, latín y alemán. A eso se suman revistas especializadas y publicaciones de interés para quienes trabajan en ámbitos académicos y científicos.

Uno de los materiales destacados es la colección del diario oficial de la Santa Sede, conservada desde 1951 hasta 2010, cuando dejó de recibirse en formato impreso.

“Hay obras clásicas de teología, revistas teológicas importantes, diccionarios y enciclopedias. Dentro de lo que he visto, creería que es una de las bibliotecas más completas, al menos entre las instituciones cuyas colecciones conozco”, señaló Melchiori.

Para González, ese conjunto convierte a la biblioteca en una referencia de especial relevancia para el sur entrerriano, sobre todo en las áreas de teología y filosofía.

Pero su utilidad no se limita al campo religioso. Melchiori puso como ejemplo la bibliografía sobre bioética, que puede resultar de interés para profesionales y personas que integran comités de ética, incluso fuera de las instituciones eclesiásticas.

“Una cosa es la información anónima o dispersa que uno puede encontrar en internet y otra es la referencia científica de un investigador que publica con su firma. No es lo mismo”, sostuvo.

En ese sentido, la biblioteca ofrece la posibilidad de acceder a fuentes especializadas, consultar autores y profundizar en temas que no siempre cuentan con bibliografía disponible en otras instituciones de la ciudad.

Una biblioteca abierta, con consulta coordinada

El trabajo del equipo comenzó por ordenar los materiales, mantenerlos limpios y clasificados, y acondicionar el espacio para facilitar su consulta. La tarea continúa, ya que todavía queda bibliografía en depósito que debe ser organizada.

La apertura a la comunidad no implica, por el momento, que haya una persona atendiendo de manera permanente durante toda la jornada. Por eso, quienes deseen acercarse deberán comunicarse previamente con alguno de los responsables para coordinar la visita y la consulta.

“Pensamos que no necesariamente sacerdotes o consagrados pueden usarla, sino también otras personas que busquen información sobre determinados temas. Pueden venir, ver y consultar”, explicó Melchiori.

Además, el equipo proyecta difundir periódicamente algunas de las obras más interesantes de la colección, a través de las redes del Obispado de Gualeguaychú, para dar a conocer el patrimonio disponible y despertar el interés de nuevos lectores e investigadores.

La iniciativa también se vincula con el camino hacia el 70° aniversario de la diócesis de Gualeguaychú, que comenzó su historia en 1957, y con la posibilidad de poner en valor documentos y publicaciones que ayudan a reconstruir la historia eclesiástica de la región.

Cómo acceder a la biblioteca

La Biblioteca Félix Viviani funciona en el edificio del Seminario María Madre de la Iglesia, conocido en Gualeguaychú como el Pío XII. Está disponible para consultas e investigaciones, con coordinación previa.

Las personas interesadas pueden comunicarse con alguno de sus responsables:

Presbítero Joaquín González (Concepción del Uruguay): 3446-413191.

Guillermo Régoli (Gualeguaychú): 3446-600854.

Luisa Melchiori (Gualeguaychú): 3446-588960.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora