“Pizzas Catedral. ¿Ya las probaste?”
No se trata de un emprendimiento particular, ni de una nueva rotisería surgida en la ciudad.
Se trata de una iniciativa lanzada por la Iglesia Catedral Nuestra Señora del Rosario para reunir fondos que permitan costear los trabajos de mantenimiento de la cúpula principal del templo principal de Paraná.
“Pizzas Catedral” se lanzó con una promoción a $7.500 la pizza común; y $9.500 la pizza especial, con un combo a $16.000 (una especial, y una común), con entrega el sábado 19, de 10 a 12,30.
“Estamos realizando tareas de mantenimiento en cúpula y techos. Vamos haciendo un camino según nuestras posibilidades”, cuenta el párroco Fabián Minigutti, que destaca que “todavía no se ha hecho un presupuesto total” de los trabajos que se requieren.
Minigutti ya tiene experiencia en recaudar fondos para obra cuando estuvo a cargo de los trabajos de construcción del Hogar Sacerdotal Jesús Buen Pastor, que se levanta en los terrenos del Centro Mariápolis El Salvador. La misma mecánica de recaudar fondos aplica ahora para los trabajos en la Catedral.
En 1859 una Bula Papal otorgó a Paraná el rango episcopal, pero la ciudad carecía aún de una nueva catedral. Durante el obispado de monseñor José María Gelabert y Crespo se tomó la decisión y se dieron las condiciones para la construcción de una nueva iglesia matriz. En 1882 se eligió al arquitecto Juan Bautista Arnaldi (1841-1915) para la ejecución del proyecto. La piedra fundamental fue colocada el primer día de 1883, siendo éste el quinto templo que se levantaría en este solar.
El edificio de dimensiones monumentales se resuelve mediante una planta basilical de 38 metros de frente por 75 metros de fondo, donde se inscribe una cruz latina. Cuenta con una nave central que remata en forma semicircular en el presbiterio, y dos naves laterales, separadas de aquella por una sucesión de 16 columnas de mármol de carrara agrupadas de a par. El templo totaliza 92 columnas, el resto de ellas se materializan en mampostería terminadas con un estucado similar al mármol de carrara, armonizando el conjunto. La altura total llega a los 50 metros.

En 1895 se encomendó al escultor Doménico Di Carli (1829-1912) construir una gigantesca obra de San Pedro. Durante 1896 y 1897 fue realizada en los talleres de él.
Está ubicada en el atrio de la catedral, es de mármol de carrara, proveniente de Génova, Italia. Tiene 4 metros de altura y su base es de 1,50 metros. Representa los atributos del Papa: tiene la tiara papal, la capa pluvial, el manto, las llaves del Reino en su mano izquierda, y su mano derecha levantada en actitud de bendecir. Representa el poder de atar y desatar, y de cuidar de la Iglesia y su gobierno.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

